“Se puede aprender de esta APP”

El ingeniero Pettengill analizó la primera alianza

En conversaciones con el canal 5días, el ingeniero civil Luis Pettengill, presidente de Ocho A, una de las empresas construc­toras de la duplicación de las Rutas 2 y 7, detalló cómo fue el proceso del proyecto que se realizó bajo la ley de Alianza Pú­blico Privada (APP).

Pettengill consideró que se pueden aprender al­gunas cuestiones de esta APP, entre ellas simplificar algunas cosas de modo a agilizar las obras.

Refirió que uno de los pro­blemas que tiene nuestra ley es que tiene muchas “cabezas”. Ante cualquier modificación y ajuste im­previsto, se debe recurrir a cada una de las entidades con sus procesos particu­lares, lo que hace demorar la realización del proyec­tos. Incluso destacó que por pequeños cambios, el inicio de obras se ha retra­sado hasta por 12 meses para seguir avanzando.

En cuanto a las institucio­nes con las que se debe trabajar cada una de las etapas del proyecto se en­cuentra el Ministerio de Obras Públicas y Comuni­caciones (MOPC), también el Ministerio de Hacienda, además de la Secretaría Técnica de Planificación y la Procuraduría.

“Fueron dos largos años de trámites, por­que básicamente todos tenemos que aprender el sistema. Nosotros habíamos firmado con­trato en marzo del 2017, y recién ahora en agos­to del 2019 pudimos empezar la obra. Las Alianzas Público Pri­vada (APP) son mucho más difíciles que la ley 5074, conocida como “llave en mano”, desta­có.

Para el ingeniero, las APP son mucho más compli­cadas. Estas consisten en proyectos, en los que ge­neralmente la obra tiene un repago, en este caso a través de los peajes. Esta obra tendrá uno en Ypa­caraí y otro en Coronel Oviedo.

La misma comienza desde el desvío de San Bernardi­no hasta la duplicación de Tape Porã en Caaguazú. Son 150 kilómetros en to­tal, y a diferencia de Tape Porã, se cobra y se depo­sita lo recaudado diaria­mente en una cuenta del Gobierno.

“El Estado no debe ni un dólar por la obra, es decir no repaga la deuda. Todo lo invertido para la dupli­cación tiene que salir de esos peajes, los cuales se cobran en guaraníes, a di­ferencia de la deuda que por lo general es en otra moneda. De esta manera, el riesgo del tipo de cam­bio, tráfico y todo lo de­más, va para el contratis­ta”, expresó el presidente.

EXPERIENCIA

Pettengill dijo que no es fácil trabajar con el Estado, porque la burocracia esta­tal es muy particular. “Si bien es cierto que una de las cosas buenas de nues­tra Constitución Nacional es que no posee reelección presidencial, pero al no tenerla, cada cinco años cambia el gobierno, lo que implica toda una etapa nueva de aprendizaje. El Estado continúa, las obras también, pero ese proceso hace que el primero año disminuya el ritmo de tra­bajo”, mencionó. De igual manera, este tipo de obras se independizan un poco de la recaudación estatal, gracias a su sistema de repago.

CIFRAS

Esta es la primera APP que se realiza en nuestro país. Es un sistema por el cual el Estado prácticamente no se hace cargo de nin­guna deuda de forma in­mediata, sino que lo hace por partes, en este caso. La ruta 2 tiene cinco tramos y cuatro circunvalaciones. Se culmina un tramo, y de ahí el Estado recibe eso y otorga un certificado de pago.

“La modalidad elegida por nosotros fue emitien­do bonos en el extranjero por US$ 300 millones. Ese dinero es liberado al consorcio una vez que ter­mina un tramo y se tiene un certificado del gobier­no, y mientras tanto para realizar esa primera etapa se adquiere deuda local­mente. Para este proyecto, el volumen fue de US$ 80 millones, más un capital operativo que colocó la empresa de US$ 40 millo­nes”, detalló Pettengill.

“Creo que la apuesta en obras públicas es impor­tante, y sobre todo con herramientas en las que el Estado no debe des­embolsar en forma inme­diata. Esto permite que la economía reciba un flujo de dinero fresco”, sentenció.

  

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