Choque de Gestión

VICTOR RAÚL BENÍTEZ GONZÁLEZ
@victoraulb
PRESIDENTE DEL CLUB DE IDEAS
PROFESOR DE LA FUNDACIÓN GETULIO VARGAS

Tengo una idea. La desilusión de la gente con la clase política está creciendo a pasos agigantados. Las demandas ciudadanas por re­formas de políticas públicas, de segunda generación, también. Ni Chile, el oasis, es­capa a los conflictos sociales. Se impone un choque de gestión antes de que el hu­mor social termine en conflictos sociales. ¿Qué se podría hacer, en un país donde el gobierno nacional y los gobiernos locales tienen tantas demandas insatisfechas, para mantener vivo al ¨contrato social¨ y evitar la desilusión colectiva? Urge im­plantar algunos proyectos de ¨Bajo Costo y Alto Impacto¨. Una especie de ¨choque de gestión¨ en el management del sector público, buscando mostrar ante la ciuda­danía, pedazos de cielo. Un relato de un futuro grandioso que está en el porvenir. Gobernar es comunicar, creando buenas expectativas. El principio es ir de ¨0 a 1¨, lo que no existe, comienza a existir, en pe­queñas dosis que, si tienen éxito, se puede ir ampliando.

Algunos lo denominan ¨Mínimos Pro­ductos Viables¨. Supone implantar en un corto período de tiempo, proyectos de infraestructura física e innovaciones de Gestión – que representen, por ejemplo, al país ideal, en una dimensión mínima y limitada, de modo tal a que tenga viabili­dad (y visibilidad) inmediata, y que pueda ser reproducida o ampliada a secuencias escalables en etapa posterior, conforme a disponibilidades presupuestarias futuras. Se busca que el gobierno, a bajo costo, pueda instalar en el imaginario colecti­vo, ¨lo que debe ser un país o una ciudad modelo¨, en algunas áreas específicas, con proyectos que sirvan como ¨ideales o aspiracionales¨ – que estimulen la au­toestima del ciudadano y del contribu­yente, como ejemplos homologables de valorización social y territorial. Esto tiene consecuencias políticas.

Los proyectos suponen intervenciones de obras públicas rápidas o programas administrativos que representen un verdadero ¨choque de gestión¨, para lo cual, el gobierno nacional o los gobiernos municipales, ya deberían tener listos al­gunos proyectos ejecutivos en un banco de proyectos, que viabilicen un futuro diferente.

Control algorítmico ideal: se comienza interconectando los ERPs, sistemas in­formáticos de la SubSecretaría de Tri­butación con los softwares del IPS, BCP, Ministerio del Trabajo, Aduanas, etcétera, para cruzar los movimientos de dinero, contratación de personal, balances de re­sultados, entre otros, de empresas. Para verificar inconsistencias entre la, supues­ta, recurrente pérdida que arrojan los cua­dros de resultados de las empresas, que no se condicen con la cantidad creciente de funcionarios, de importaciones y de movimiento financiero. Algo Anda Mal, y dicha empresa debe ser intervenida, por excepción.

La calle ideal: el que mucho abarca poco aprieta. Se asfaltan calles por doquier. Pero no se nota una transformación rup­turista. Se necesitaría un tramo de calle céntrica con pavimento, zebras, veredas, semáforos, iluminación y equipamiento de última generación; vía inclusiva, con sendas ecológicas, arborización reno­vada, con tecnología de punta en una longitud limitada, incluye la instalación de mobiliario urbano innovador, que re­cupere espacios públicos de los vehículos motorizados en beneficio de la ciudada­nía. Una muestra de lo que debe ser.

El Contrato Social ideal: un períme­tro espacial, de cuadras o manzanas, donde se cumple con el 100 % de las normas nacionales y municipales: RUC, emisión de facturas, habilita­ción del local, patentes, impuesto in­mobiliario al día, licencias comercia­les, cartelería, etc.

La Plaza Modelo: una plaza totalmente renovada, jardinería con manutención permanente, arborización reformulada, con estética y muebles urbanos de avant garde, wifi, parque de juegos, equipos de gimnasia, etc. Una ¨1¨ sola plaza, entre las más de 150 que hay en la capital.

Residuos Selectivos 3×3: Recicle-Reduz­ca-Reutilice (Haga su parte): un perí­metro barrial con recolección de basura preseleccionada en forma participativa con los vecinos (días de recolección de residuos reciclables y días de recolección de basura orgánica no reciclable).

Se supone que la necesidad de impulsar este ¨combo de Intervenciones¨, de míni­mos productos de rápida implantación, responde a la observación de una realidad en la que la actual estructura que heredó el gobierno nacional, las que recibirán los nuevos intendentes en el 2020 (de alto costo y bajo impacto) consume prác­ticamente el 90 % del presupuesto anual (gastos rígidos), no responde (ni podrá responder de manera oportuna) a las (sobre) exigencias que irán en aumento de parte de la ciudadanía, ni permitirá satisfacer las altas expectativas que tie­ne la ciudadanía. El Modelo de Gestión de ¨Mínimos Productos Viables¨ es ideal como institución político-administrativa proyectada para crear nuevos bienes públicos bajo condiciones de extrema incerteza. El Modelo permitirá validar una verdadera innovación administrativa cuyos pasos son: construir, medir, apren­der….de manera circular e ininterrumpi­da. Esto posibilita: a) transformar ¨ideas o programas de gobierno¨ en ¨bienes pú­blicos¨ visibles de manera rápida – en una dimensión que re-imagina la democracia de manera experimental; b) medir cómo los ciudadanos reaccionan, y entonces; c) validar por medio de avances frecuentes y controlables, cada elemento de la visión aspiracional – dentro de un proyecto polí­tico determinado.

En otras palabras, sin arriesgar demasia­do, y sin muchos recursos (que de hecho no existen como tampoco existirán en la cantidad necesaria), uno va testeando proyectos, midiendo el progreso y co­rrigiendo los desvíos, o ampliando y re­produciendo lo que sale bien, desde una dimensión mínima relativamente contro­lable. Así, los errores no cuestan caro.

El Modelo se puede dividir en tres pers­pectivas: Visión, Dirección y Aceleración. La Visión se corresponde con el Programa de Gobierno y las Ideas Fuerza que deben sostener a un proyecto político deter­minado. El modelo permite medir si en función a la Visión o el Relato que cada político pudiera tener, hay avances. Lo­gra posicionar al proyecto político, como alternativa ¨Nacional¨, considerando que se están dando progresos reales. Es lo que se denomina aprendizaje valida­do. Esto da sostenibilidad. Se debe llevar una contabilidad política de los avances y retrocesos. Focus groups y estudios cuan­titativos periódicos, son necesarios. Ade­más, una estrategia comunicacional con una moderna organización que diseñe e implemente campañas de comunicación, debe presentar el programa integral (Mí­nimos Productos Viables) para acompa­ñar a la opinión pública durante todo el proceso. La Dirección se corresponde con la metodología empleada: construir lo mí­nimo, medir resultados y aprender para el futuro. De modo a ampliar, reproducir, pivotar o abandonar el experimento – sin mayores costos, económicos y políticos. La Aceleración significa utilizar técnicas que permiten – a los pequeños comienzos, a los mínimos productos viables – acelerar por medio del ciclo de retroalimentación continua ¨construir, medir y aprender¨, tan rápido cuanto sea posible, mismo durante la expansión inicial, siempre y cuando haya resultados positivos y recur­sos disponibles. En caso contrario, si sale mal, se abandona el experimento – o si no hay recursos disponibles, se hace hasta donde se puede, se muestra que se pudo, se capitaliza políticamente, y se presiona para obtener más recursos para avanzar.

La burocracia no es ¨per se¨ una institu­ción ineficiente. Al contrario, nació para dar eficiencia al aparato administrativo del Estado. Pero, la disfunción de la ma­yoría de las instituciones públicas en la ineficiente democracia paraguaya, man­tiene organigramas enormes de baja pro­ductividad.

Para vencer este tipo de mala gestión, es necesario entender que el Progreso puede ser de dos tipos: el progreso horizontal que es extensivo, que copia o amplia lo que funciona. Eso es ir de 1,2 ,3…a N. Más de lo mismo. La otra forma es intensiva y vertical. Eso es ir de 0 a 1. El Programa de Mínimos Productos Viables, con bajo costo y alto impacto, es un modelo de progreso social vertical. Que transforma la rutina y evita administrar la inercia. Con más de lo mismo, nada nuevo puede pasar. Y así, no da gusto.

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