Llevar el almuerzo al trabajo, ¿qué hacer y qué no?

Hidratos de carbono son claves

LISANDRA AGUILAR

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Con la llegada de las altas temperaturas suele incrementar­se el riesgo de con­traer enfermedades trans­mitidas por los alimentos, pues estos productos son más susceptibles al desarro­llo microbiano con el clima actual.

Por este motivo, es necesa­rio extremar los cuidados al momento de preparar, cocinar y almacenar los ali­mentos como una manera más de cuidar la salud, sobre todo aquellas personas que trabajan durante 8 horas y suelen llevar los alimentos que van a consumir en el horario de almuerzo a su puesto laboral.

La nutricionista Kari­na Rahi comentó que “los funcionarios deben mantener ciertas prácti­cas higiénicas a la hora de preparar la comida en casa, como son uti­lizar los productos más adecuados, separar los alimentos crudos de los cocinados, trasladarlos en envases apropiados aptos para productos alimenticios, y mante­ner la refrigeración ne­cesaria”.

En cuanto a los alimentos más recomendables para ingerir desde los tuppers, la especialista aconsejó con­sumir hidratos de carbono como pastas, arroz, legum­bres, y platos con verduras.

“Debemos evitar aquellos que contengan huevo crudo o poco cocinado como ma­yonesas caseras o hechos con huevos que queden poco cuajados, nata o carne picada. Si se opta por el pes­cado o derivados hay que asegurarse que esté total­mente cocinado para evitar la proliferación de bacterias”, agregó la nutricionista.

Destacó que al llegar al tra­bajo se debe introducir el tupper en el refrigerador abriéndolo para que pene­tre el frío. “Si no se dispone de refrigerador, conviene incluir un acumulador de frío o una botella de agua congelada. En todo caso, hay que conservar el recipiente alejado de fuentes de calor o luz directa”.

CONSECUENCIAS

La contaminación de la comida en el proceso de preparación, conservación (cadena de frío), manipula­ción y distribución, puede producir intoxicaciones o infecciones. Los síntomas suelen aparecer pocas horas o días después de la inges­ta, y varían de acuerdo al tipo de agente responsable (microorganismos, toxinas o parásitos), a la cantidad de alimento contaminado con­sumido, o al estado de salud de la persona.

“El malestar comienza ge­neralmente con dolores ab­dominales fuertes (cólicos), diarrea, vómitos y dolor de cabeza. Ante estos síntomas, es importante no manipu­lar ni preparar alimentos, sostener la hidratación, no automedicarse y consultar al centro de salud más cerca­no”, acotó Rahi.

En esta esta época del año se aconseja evitar la ingesta de frituras, alimentos muy ca­lientes o con alto contenido graso y de sal, comidas muy elaboradas o con demasiado picante, ya que suelen caer pesadas y dificultan la di­gestión.

Además, hay bebidas que no son convenientes para hidratarse: las azucaradas como jugos envasados, ga­seosas, y las energéticas, producen el efecto contrario.

La nutricionista afirmó que “de no ser saludables, tardan más en digerirse y la cafeí­na, que suele componerlas, es diurética. Para mantener en óptimas condiciones al organismo se recomienda consumir alimentos livia­nos, que contengan frutas y verduras como base, puesto que ayudan a soportar me­jor el calor y brindan mayor sensación de bienestar, ya que tienen un alto conte­nido de agua, vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra”.

Es recomendable consumir al menos 3 frutas y 2 por­ciones de verduras por día, incluyendo por lo menos una vez al día verduras cru­das en forma de ensaladas frescas. Así como ingerir no menos de 2 litros de agua durante el día.

Finalmente, Rahi aseguró que se pueden incluir jugos y licuados naturales de fru­tas o verduras y aguas sabo­rizadas de manera natural para variar (agregar rodajas de frutas o verduras al agua).

“Deben formar parte de la alimentación diaria los ce­reales, las carnes magras, le­che descremada, yogur des­cremado y quesos frescos, siempre manteniéndolos a una temperatura óptima para evitar romper la cadena de frío”, concluyó.

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