En 16 años el país redujo un 19% la desigualdad

Crecimiento del PIB en torno al 4% en los últimos años contribuyó al resultado

David Chamorro
@_davidchamorro

La semana pasada la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) compartió su último informe en relación a la desigualdad de ingresos en la región y su impacto en el desarrollo de las naciones, bajo el título: “Panorama Social de Améri­ca Latina 2019”.

A grandes rasgos, Cepal seña­la que los estratos de ingresos bajos disminuyeron un 15%, mientras que los estratos medios crecieron un 14,2%; los estratos altos se incrementaron igualmente en un 0,8%. La pobreza y pobreza extrema siguen en auge.

En cuanto a Paraguay, la Comisión calculó la evolución de los ingresos con bases en el Índice de desigualdad de Gini (Coe­ficiente de Gini que es una medida de la desigual­dad), donde se aprecia una disminución desde 0,584 a 0,474 (110 puntos) en los últimos 16 años. Esta di­ferencia representa una reducción de la desigual­dad en torno al 18,9% en términos relativos (un 7% en el coeficiente de Gini).

Este índice mide números entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). Paraguay en los últimos años se aproximó al 0.

POBREZA Y POBREZA EXTREMA
Según Cepal, entre el 2014 y el 2018 en tres países los niveles de desigualdad se redujeron significativamente en torno al 7% o más (Índice de Gini); estos son Bolivia, El Salvador y Paraguay. Colom­bia alcanzó un 2% y Brasil fue el único país en que se re­gistró un aumento del Índice de Gini superior al 3%.

Porcentualmente, confor­me a las estimaciones pro­pias de Cepal, la pobreza total del Paraguay mermó del 23,4 en 2015 al 19,5 en 2018; un descenso del 3,9%. En cuanto a pobre­za extrema, el país pasó de 7,3% en 2015 a 6,5% en 2018; una disminución del 0,8% en los últimos cuatro años.

El informe explica que los cambios en la distribución económica de los últimos años contrarrestaron la contracción de los ingresos medios de los hogares, lo que permitió una reducción de la pobreza. Esta afirmación condice con la reforma impo­sitiva que tuvo el Paraguay en el año 2003 y las trans­ferencias monetarias que se empezaron a dar a los sectores más vul­nerables. En promedio, la economía paraguaya creció en torno al 4% del producto interno bruto (PIB) en la úl­tima década y media, lo que explica la disminución en la brecha de desigualdad.

En contrapartida, la ten­dencia regional fue al alza desde el año 2015 a la fecha. Un 30,1% de la población de Latinoamérica se encontra­ba bajo la línea de pobreza en el 2018; este valor subió a 30,8% en 2019. La pobreza extrema en la región pasó de 10,7% en el 2018 a un 11,5% en 2019, según las proyec­ciones actuales de la Comisión. En términos absolutos, esto significa que aproximadamente 185 millones de personas se encontraban bajo el umbral de pobreza en 2018, de los cuales 66 millo­nes de personas estaban en la pobreza extrema; en 2019, el número de personas en la pobreza aumentaría a 191 millones, de los cuales 72 millones estarían en la pobreza extrema. Es decir, en 2019 unas 263 millones de personas se encuentran por debajo de la media y estado de vulnerabilidad en toda América Latina.

“Por casi una década, la Cepal ha posicionado a la igualdad como fundamento del de­sarrollo. Hoy constatamos nuevamente la urgencia de avanzar en la construcción de Estados de Bienestar, basados en derechos y en la igualdad, que otorguen a sus ciudadanos acceso a sistemas integrales y universales de protección social y a bienes públicos esenciales, como salud y educación de calidad, vivienda y transporte”, dijo Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva del organismo.

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