¿Bonos de deuda para gastos corrientes?

Bonito baile de billetes verdes… Pero si empezamos a endeudarnos para gastos corrientes, ya se sabe a dónde vamos a parar.

“Ellos quieren ubicar más montos, porque mientras más grandes son los mon­tos, la comisión es más grande”. Esta definición inquietante fue hecha por César Barreto a radio ABC Cardinal. Barreto fue ministro de Hacienda así que debe saber de qué habla cuando dice que el Gobierno debe apelar a los bonos de deuda como una decisión soberana y no respondiendo a las recomendaciones de asesores para quienes, cuantos más papeles se liciten, más jugosas serán sus comisiones.

Barreto es un defensor de la emisión de deuda en los circuitos financieros internacionales. Hace tres años, en declaraciones a la emisora del Estado, dijo que “si no se colocan los bonos, tendríamos que destartalar el presu­puesto para cumplir con deudas si no se hace esta colocación”. A otro medio, Barreto confió: “Tenemos que respetar el límite al ritmo de endeudamiento del 1,5% del PIB, para seguir manteniendo la solvencia de las finanzas públicas de nuestro país”.

El exministro sabe que ese techo ya fue perfora­do y que 2020 va a tener un descalce presupues­tario del 2% sobre el PIB, con un condimento extra: crecimiento de la econo­mía menor al esperado y gastos corrientes del PGN en aumento. Con un desbarajuste semejante, ¿cómo es posible esta­blecer con qué dinero se ajustan las cuentas fiscales, con ingresos genuinos o apelando a los bonos soberanos?

El Gobierno está invir­tiendo US$ 125 millones en el puente a Chaco í, US$ 200 millones en nuevas oficinas, US$ 730 millones en rutas y puentes, además de dedicar US$ 200 millones en aumentos salariales del sector público. Un bonito baile de billetes verdes en una economía no exenta de incertidum­bres e interrogantes para el año que se inicia.

Y si empezamos a endeudarnos para gastos corrientes, ya se sabe a dónde vamos a parar.

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