Casas de Crédito se alistan para inscripción en el BCP

Desde el sector ven con buenos ojos la supervisión de la banca matriz

Iván Rojas Vega
@rojasvega015

El año pasado, el Banco Central del Paraguay (BCP) es­tableció que las ca­sas de crédito deberán estar inscriptas en los registros de la Superintedencia de Ban­cos (SIB) a partir del 2020 y cumplir con todas las exi­gencias de los sujetos super­visados al igual que las de­más entidades financieras. Según Víctor Hugo Vázquez, presidente de Credicentro y expresidente de la Cámara de Empresas Crediticias (CRECER), desde el sector están ultimando detalles para las inscripciones.

“No hay mayores noveda­des por el momento, hay datos cerrados que nece­sitamos al 31 de diciem­bre y todavía no están cerrados los balances. Tenemos tiempo hasta el 30 de junio para la ins­cripción, pero creo que la mayoría de las empresas ya lo harán a finales de marzo. Esto por un tema contable que tenemos cerrar, ya que si pasamos los datos incompletos no tendría sentido. La in­formación que demos al Banco Central deben ser de todo el año”, dijo Váz­quez.

Desde el sector ven con buenos ojos la supervisión formal por parte del BCP, pues consideran que servi­rá para mostrar una buena imagen en el mercado y se tendrán reglas más claras. El empresario aseveró que actualmente hay algunas compañías que no se ajus­tan a las normativas, las cua­les deberán ser sancionadas una vez que se clarifique la cantidad de casas de crédito operando en el mercado.

Por otra parte, opinó que la banca matriz debería enca­rar de una manera diferente la tasa usuraria, excluyendo a bancos como Nación Ar­gentina, que no operan con el público. De esta forma, sugirió tomar en cuenta las tasas de las cooperativas y las casas de crédito, con los riesgos que implica atender al tipo de público al que apuntan.

En la misma línea dijo que el fondeo para este segmento es distinto, ya que los ban­cos y financieras se capita­lizan con los depósitos de sus clientes, mientras que las casas de crédito lo hacen mediante préstamos banca­rios o emisiones de valores.

“Nosotros nos fondeamos a través de préstamos y emi­sión. Por ejemplo, el año pasado prestamos unos US$ 50 millones de distintos bancos y otros US$ 11 millo­nes los obtuvimos a través de emisiones en la bolsa. Pudimos colocar todo ese dinero, pero tenemos un costo extra porque tenemos que pagar esas tasas de in­terés. Ese riesgo nosotros lo asumimos, ya que si el clien­te no nos paga, esa deuda la tenemos igual”, puntualizó.

TASA USURARIA

Al ser consultado sobre el tope de la tasa usuraria a los intereses en el sistema financiero local, que actualmente es de 37,5%, contestó que no tienen ningún in­conveniente con este por­centaje, ya que de hecho sus tasas se ajustan a esto. Sin embargo, reconoció que la

tasa de interés no es el úni­co costo que tienen y que, con los demás conceptos, la tasa efectiva que paga el cliente llega a un promedio del 80%, pero cumpliendo las exigencias de lo que es­tablece la ley de costo total del crédito, que establece la obligación de detallar todos los conceptos a la hora de la firma del crédito por parte del cliente.

Dijo que por el tipo de pú­blico al que atienden con los microcréditos, el ries­go de mora es alto, con lo que muchos costos deben ser trasladados al cliente, como los del impuesto al valor agregado (IVA), comi­siones por ventas, gastos administrativos, premios a cobradores, entre otros. Sin embargo en concepto de in­terés se ajustan siempre a la tasa usuraria que establece la autoridad de regulación financiera, oscilando entre 28% y 36%. Vázquez insis­tió en que todo esto se hace detallando los ítems en los contratos, como lo exige la normativa.

LEY DE COSTO TOTAL DEL CRÉDITO

El ministro de la Secretaría de Defensa al Consumidor (Sedeco) por su parte expli­có que la ley de costo total del crédito es una modifica­ción de la ley de defensa al consumidor, y lo que exige a las entidades financieras es aclarar taxativamente qué es lo que va a pagar el cliente y no que todos los costos entren dentro de la tasa usuraria, la cual es res­ponsabilidad exclusiva del banco central.

“El espíritu de la ley de cos­to total de crédito es que los consumidores tengan información y tengan el detalle de cuánto cuesta en realidad el crédito. Que se les diga cuánto va a ser el interés que se va a pagar ya sea mensual o anual y que además, se detalle cuánto se les va a cobrar por gastos administrativos, de manera a que sepan qué es lo que están pagando como com­plemento al crédito”, explicó el ministro. Recalcó que lo que exige la normativa es el cumplimiento de otorga­miento de información y que no tiene que ver con la regulación de las tasas de interés o de costos.

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