Limpiar las cloacas de la política

Hay que modificar el Código Electoral y cerrar el paso a delincuentes con densos prontuarios. Algo como la “ley de ficha limpia” en Brasil"

Ayer decíamos que el sistema electoral apesta. Hoy agregamos que es ne­cesario modificarlo para cerrar el paso a delincuen­tes con densos prontua­rios o aquellos aspirantes a candidatos que afrontan procesos judiciales. Es absolutamente impres­cindible acabar con listas llenas de personajes que a diario llenan las páginas de noticias policiales y judiciales. Es humillante para el ciudadano tener que elegir entre malver­sadores, traficantes de influencias, lavadores de dinero, coimeros y financistas de invasiones de propiedades privadas.

Algunos núcleos del pensamiento político y social sostienen que sería inconstitucional impedir a un ciudadano candida­tarse a un cargo electivo por el hecho de estar afrontando algún proceso judicial. Pero una cosa es ir a juicio por alguna falta o delito menor cometido en forma circunstan­cial –no sistemática- y otra muy diferente tener gruesos antecedentes policiales y judiciales por delitos mayores.

Para sortear ese punto no menor, es decir, la eventual inconstituciona­lidad de una ley de esas características, Brasil la sometió a un dictamen del Supremo Tribunal Federal, que declaró en noviembre de 2011 “la constitucionalidad de las hipótesis de inelegi­bilidad” contenidas en la Ley Complementaria nº 135/10 también conocida como “ficha limpia”. Esta ley consagra la “inele­gibilidad a partir de la suspensión del sufragio pasivo (posibilidad de recibir votos), sanción que tiene por fin proteger la probidad administra­tiva, la moralidad para el ejercicio del mandato considerando el pasado del candidato y la nor­malidad y legitimidad de las elecciones” (STF, diciembre de 2010).

Los brasileños pudieron hacerlo. ¿Y nosotros? Por lo menos, debería­mos intentarlo, aunque sería como pedir al ladrón de gallinas que se autoincrimine.

Muy difícil.


También podría gustarte