IPS sugiere crear nuevas cajas de jubilaciones

Gobierno urge reforma integral del sistema de previsional

El gerente de Presta­ciones Económicas del Instituto de Previsión Social (IPS), Pedro Halley, anun­ció que la intención de presentar el proyecto de ley que buscaba elevar la edad mínima para jubilarse hasta los 65 años fue pos­tergada. Recordó que, en tanto se trabaje en una re­forma estructural, la única manera de asegurar la sos­tenibilidad de los fondos es mejorando la gestión de los mismos.

El funcionario explicó que como medida alternativa a la modificación de la carta orgánica, que implicaba temas sensibles como la ex­tensión de la edad de retiro y el periodo de referencia, se debe diseñar un sistema de seguridad social, o “por lo menos” un conjunto de cajas previsionales autóno­mas. Con esto sugirió que cada una genere sus apor­tes, legislaciones y retribu­ciones propias.

“Esfuerzo contributivo diferente genera jubi­lados de primera, de segunda y de tercera y mucha inequidad social. Lo primero es el diseño de este sistema de segu­ridad social y que dentro de la diversidad de si­tuaciones, optimicen lo más posible el esfuerzo contributivo y los bene­ficios”, enfatizó Halley.

Entre las desigualdades dentro el sistema, mencio­nó que hoy existen jubila­dos cuyos ingresos son ac­tualizados por el salario del activo, mientras que otros se rigen por los indicadores de precio al consumidor (IPC), así también los perio­dos de referencia que son diferentes para algunos sectores. “Y hay otras mu­chas inequidades que ha­cen que este mal llamado sistema de seguridad social realmente sea un mosaico muy disperso”.

Por ello, Halley insiste en una reforma estructural o en el diseño de un sistema de seguridad social “que no tenemos”. Precisó que de todas las cajas, existe una sola que es de universo abierto, (IPS), en la que se puede incorporar a todos los dependientes.

“Pero las demás cajas son de universos cerrados, es decir, bancarias para ban­carios, Ande para Ande”. En otras palabras no pue­den crecer más allá de sus funcionarios. Sin embargo, en el caso puntual del IPS y la Caja Fiscal, cada vez son más los trabajadores en eta­pa de retiro y con una ex­pectativa de vida más alta.

De acuerdo a datos que proporcionó, esto se da al punto de que la relación activo-pasivo (aportantes y jubilados) estén en el orden de 2-1, es decir, dos trabaja­dores dan un porcentaje de su salario para un retirado. En algunos casos, como en el de los maestros, po­licías y militares se da a la inversa, y lo que se genera del salario de un funcio­nario debe financiar a tres jubilados. En el lado de IPS, la relación es 11 por 1. “Los pasivos crecen y cada vez viven más, entonces ahí tenemos una ecuación que ya está desequilibrada”.

INFORMALIDAD
El alto índice de informa­lidad es una de las princi­pales amenazas para los fondos previsionales según Halley, por lo que asegurar las futuras jubilaciones ya no es solo un tema que compete al IPS, sino a to­dos los sectores que com­ponen el sistema. “Mejorar la gestión se puede dar en una economía laboral mu­cho más formal. Yo siem­pre digo que es muy difícil tener un sistema previsio­nal sano en una economía informal y enferma. Tene­mos que trabajar contra la informalidad, que todos los trabajadores posibles se in­corporen a cotizar y hacer desaparecer la subdeclara­ción, ese es un cáncer que tiene el sistema”, sostuvo.

En esa línea, el gerente in­dicó que “la misma gestión contribuiría a un mayor plazo en términos de soste­nibilidad de modelo”, pero que la reforma es algo que en algún momento se de­berá debatir y llevar a cabo por los cambios que se dan en términos demográfi­cos. Recordó que “todos los sistemas de pensiones, aún aquellos que cuentan con gestión excelente, en algún momento maduran y caen por una sencilla razón del crecimiento po­blacional, extensión de la expectativa de vida, una serie de factores que hacen que los sistemas de pensio­nes maduren y necesiten reforma”.

Para el gerente de IPS, las inversiones son un punto crucial en el diseño de un sistema de seguridad so­cial. Sin embargo, recono­ció que el sistema hoy gira dentro de un círculo vicio­so con una visión corto­placista y que a diferencia nuestra, en cualquier parte del mundo los fondos pre­visionales se invierten en capital social, “es decir de­ben generar empleo y eso es generar aporte”.

Enfatizó que en vez de eso, se debe pasar a un círculo virtuoso, lo cual implica diversificar las inversiones que se tienen. “Debemos pasar del cortoplacismo a financiar productividad, trabajos, emprendimien­tos de largo plazo. De eso se trata una reforma en ese sentido”, finalizó Halley.

 

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