La importancia de evaluar riesgos a la hora de elaborar presupuestos

DAIANA CORONEL
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GERENTE DEL CLUB ECONÓMICO
Y ENCUESTA SALARIAL

¿Tenes en cuenta los riesgos a la hora de planificar y elaborar tus presupuestos? Seguramente, tu respuesta ha sido sí. La mayoría de las empresas planifican y diseñan su presupuesto teniendo en cuenta la evolución del mercado y posiblemente lo revisan una o dos veces al año. Sin embargo, en varias ocasiones, debido a la dinámica de las economías el resultado logrado es diferente a lo planificado.

La complejidad y volatilidad del entorno al que se enfrentan los mercados es mucho mayor que hace unos años. La vulnerabilidad de las empresas ante cualquier alteración del mercado ha crecido exponencialmente y un pequeño cambio puede generar enormes impactos.

Muchos de los modelos de planificación y presupuestación actuales son reactivos o, incluso, estáticos y permanecen invariables ante las circunstancias y riesgos a los que se enfrenta la empresa. En otras palabras, los modelos de planificación actuales, que suponen la hoja de ruta de los negocios, puede que no respondan tan ágilmente como deberían, teniendo en cuenta los mercados que se exponen a ciertas volatilidades.

Las empresas deben evolucionar hacia un modelo flexible y dinámico que integre las variables externas que puedan impactar en el negocio, los riesgos y oportunidades más relevantes y las propias desviaciones habituales en la planificación empresarial.

En este sentido, es necesario incorporar al proceso de planificación:

  •   Indicadores o variables externas como el PIB, precios de materias primas, tipos de interés, tipos de cambios, etc.
  •   Los riesgos y oportunidades más significativos inherentes a la actividad planificada (riesgos operacionales, por ejemplo).
  •   Factores relevantes identificados a partir del análisis de desviaciones pasadas para incluirlos en planificaciones futuras.

En ocasiones, las empresas no son plenamente conscientes de la información de riesgos disponible en su organización y de las posibilidades que tienen para mejorar los procesos de planificación integrando dicha información. Un proceso de planificación actual consta de tres partes:

  1. Análisis de los riesgos e integración en la planificación: considerar todos los posibles riesgos que puedan afectar al negocio.
  2. Análisis de variables. Con el punto anterior, identificar riesgos del entorno económico que pueden llegar a afectar el negocio.
  3. Implementación del modelo. Elaborar e implementar un modelo estadístico que integre los puntos 1 y 2.

Al pasar de un proceso de planificación basado en los modelos tradicionales a modelos más avanzados de planificación las empresas tienen ventajas claras:

  • Mayor solidez en la planificación estratégica y presupuestación, al contemplar tanto variables macroeconómicas como riesgos y oportunidades que parten de la actividad de las empresas.
  • Mayor seguridad y eficiencia a la volatilidad del mercado para que afecte de la menor forma posible a la consecución de los objetivos estratégicos.
  • Una visión más realista y completa sobre cómo puede impactar cada uno de los riesgos en tu planificación y presupuestación gracias al uso de distribuciones de probabilidad.
  • Conocer los riesgos que tienen un mayor impacto en los negocios y, como consecuencia, en la consecución de tus objetivos.
  • Alineación a los riesgos con los objetivos económicos, aportando mayor fiabilidad y transparencia para la toma de decisiones en relación con los proyectos e inversiones.
  • Conocer con criterios más robustos la tolerancia a los riesgos a los que se enfrentan las empresas, lo que te permitirá gestionar el entorno de incertidumbre actual.

Quizás para el corto plazo la planificación pueda ser vista por las empresas como algo sencillo, considerando que el corto plazo está ahí muy cerca de lo que está pasando en el mercado. Sin embargo, no disponer de una estrategia a medio largo plazo para cualquier compañía, sin reflexionar sobre las aspiraciones y metas de la misma, puede limitar su crecimiento en el corto-medio plazo, e incluso su viabilidad en el medio-largo plazo. Un Plan Estratégico facilita la visión a futuro, permite evaluar la realidad de la Compañía e incluso puede servir como herramienta de planificación, coordinación y comunicación de las empresas.

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