Importadores se encuentran preocupados por el futuro del sector

El titular del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), Neri Giménez, expresó su profunda preocupación ante la difícil situación que está viviendo el sector de importadores y el futuro incierto que les espera.

Afirmó que todas las semanas realizan reuniones virtuales entre varios gremios para evaluar el impacto en los distintos rubros y juntos crear alternativas para seguir de pie.

“Creemos que generar cualquier medida que pueda evaluar y beneficiar a los agentes económicos generales, nos conviene a todos. Los comercios hoy día se siguen cerrando y los que abren desde el 25 de mayo, tenemos que saber cómo están antes de la apertura”, afirmó.

El primer lunes de mayo se reunirán nuevamente para ver cómo estuvieron trabajando estos comercios durante la cuarentena, pues aún no hay un conteo exacto de cuántas personas quedaron desempleadas, ni cuántos locales cerraron permanentemente, ni si se abonó o no el salario de cada funcionario, según comentó.

SOBRECOSTOS

Cabe resaltar que la angustia que impacta a este sector no solo se da a raíz de la pandemia, sino que a esto se le suma también la bajante del río y los sobrecostos que ello genera en la logística de las importaciones.

“Hasta el momento venimos siguiendo al pie de la letra cada medida sanitaria, pero esto es muy cambiante, a nosotros nos surgen nuevas preocupaciones porque tenemos que cumplir con los empleados, tenemos un sobrestock de productos, porque al caer el consumo y la demanda se generó un paro en el movimiento comercial”, expresó el empresario.

Así también, mencionó que tienen “una presión muy grande” por parte de las fábricas asiáticas que piden que ya se embarquen las mercaderías que ya están todas producidas y abonadas. “Ante esto tenemos que abrir cartas de créditos, recurrir a los bancos, en estos momentos tenemos que ver qué hacer con la mercadería que tiene que llegar a los puertos de Buenos Aires y Montevideo y que de ahí deben venir al Paraguay en barcazas por el Río Paraná y Paraguay que también están pasando por un mal momento”, explicó. Esto genera otro sobrecosto al sector que está a la deriva por la incertidumbre que genera la emergencia.

EMBARQUES

Desde la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio Feprinco, que es el organismo que guía fundamentalmente para el apoyo general de las empresas asociadas, expresan que respetan las medidas tomadas por el Ministerio de Salud, pero también resaltan no estar totalmente conformes, porque evidentemente necesitan activar lo más rápido posible el comercio.

“Hay muchos empleos en riesgo, a las empresas le cuesta mucho mantener a su personal”, dijo el presidente del CIP y manifestó que tienen muchas compras ya están embarcadas en travesía y otras que se quedaron varadas en los puertos esperando. En caso de no despacharse, se genera un sobrecosto porque los contenedores tienen una fecha de vencimiento, por lo cual se deben devolver para que vuelvan cargados. Giménez explicó que las barcazas tienen que ser cargadas también en tiempo y forma, y trasladar esos productos de los puertos de Sudamérica y, con el río que está casi intransitable, esto solo genera gastos.

A causa de la bajada de los ríos, los buques que se movilizan lo hacen solo con la mitad de la carga, porque el río está tan bajo que si se llenan las barcazas tendrían problemas con que se encallen.

Las reuniones mencionadas solo se dan entre los entes privados, no tienen una mesa de trabajo con el Estado. “Con las medidas económicas se debería aumentar el volumen de asistencia, ahora ya hay proyectos de ley en avance, para que no solo las pymes tengan un respaldo financiero, sino que todos lo tengamos. Este mes será crucial para saber cómo enfrentar la cuarentena, mientras seguiremos buscando oxígeno para los rubros más afectados”, concluyó.


También podría gustarte