Ganar/Ganar

Por Claudia Cabrera
COGNITIO

Si bien hace un tiempo se veía hablando de esta ecuación, hoy tiene una connotación especial. Somos naturalmente competitivos y desde pequeños hemos aprendido que tenemos que ser los primeros, los más rápidos, los mejores… Muchos están tan enfocados en lograrlo, que siguen afirmando que “el fin justifica los medios”. Pero con la nueva normalidad y la cantidad de ofertas en el mercado, deberíamos replantearnos un montón de “verdades” que veníamos proclamando.

Stephen Covey, en su libro “7 hábitos de la gente altamente efectiva”, habla de pensar en ganar-ganar, porque es lo único realista que equilibra el coraje y la conciliación, donde predomina el respeto hacia uno mismo y los demás. Existe un antes y un después de la Pandemia, ésta llegó para enseñarnos a potenciar cualidades dormidas.

Hoy urge salir del pozo, tratar de avanzar y ayudarnos. No podemos seguir estancados, debemos continuar. Los recursos son limitados y uno de los caminos para utilizarlos son las alianzas estratégicas. Pero ¿en qué consisten? Se fundamentan en aunar fuerzas, conocimientos y experiencias para garantizar un bien mayor para los participantes.

Al pensar alianzas estratégicas, correspondería tener en cuenta lo siguiente:

1. Elegir al aliado adecuado: antes que nada convendría buscar aliados con una audiencia y objetivos similares, que tengan un sistema de valores y prioridades acordes a los nuestros. No existen fórmulas mágicas, está la posibilidad de no obtener los resultados esperados o de que nos equivoquemos, pero si no nos arriesgamos no lo averiguaremos.

2. Aprovechar las sinergias: es imposible acaparar todos los frentes y aunque tratemos de hacerlo, esto requeriría de cuantiosas inversiones económicas y una dedicación adicional de tiempo que no sabemos si será suficiente. Si nos unimos, reduciremos costos fijos adicionales, aumentaremos nuestro alcance y compartiremos riesgos con nuestros socios. Lo ideal es que cada uno aporte un plus para diferenciarnos de la multitud y posicionarnos.

3. Potenciar la optimización: demandamos soluciones, variedad y comodidad. Normalmente optamos por marcas integrales, preferimos a quienes nos den el combo completo. Una mayor variedad de productos o servicios, puede marcar la diferencia e impulsar las ventas. Una alianza también nos ayudaría a desarrollar nuevos productos y servicios, generar más ideas y por sobre todo, generar nuevos ingresos, desarrollar más canales de comercialización y plantear nuevas fórmulas para obtener más ingresos.

No estamos solos. Podemos transitar con miras al desarrollo, pero solos, tardaremos más y no tenemos garantías de que tan lejos podremos llegar. Si nos unimos, aunque tampoco existen garantías, el camino puede ser más llevadero potenciando nuestras fortalezas y compensando nuestras debilidades.

Al elegir un partner, tenemos un soporte y la posibilidad de cooperar mutuamente para alcanzar metas propuestas y volver nuestros sueños realidad. Apuntemos al ganar-ganar.


También podría gustarte