Programas de viviendas podrían generar unos 192.691 empleos

Recomiendan construcción de edificios para mayor aporte municipal

Según un estudio realizado por MF economía, los distintos programas estatales de construcción de viviendas podrían generar aproximadamente unos 192.691 puestos de trabajo de manera directa o indirecta con una inversión de US$ 480 millones y también servirían como un gran incentivo del desarrollo de la industria nacional como la provisión de cementos y metalúrgicas, generando un importante efecto multiplicador en el marco de la reactivación económica.

En el documento se detalla, que entre otros rubros, solamente en el programa Fonavis del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, con una inversión de US$ 200 millones, se podría generar trabajo para unos 17.000 proveedores de tejas y cerámicas. También unos 1.616 puestos para electricistas y otras 1.616 vacantes para plomeros, aproximadamente. La industria cementera que proveería a las construcciones, dando trabajo a unas 1.157 personas y la del vidrio a unas 1.000 más.

Durante la presentación de los datos recolectados, Manuel Ferreira, economista y exministro de Hacienda, refirió que se debe tener en cuenta que nuestro país invierte para este efecto solamente el 0,2% de su Producto Interno Bruto, con lo que queda muy por debajo de la región que invierte entre 1% y 2% de su PIB. Agregó que incluso estamos por debajo de la Eurozona, donde el nivel de acceso a la vivienda es muy elevado y aun así se invierte en torno al 0,6% del PIB.

Explicó que las obras de este tipo generan un gran efecto multiplicador y de distribución en la economía de las personas y además genera mejor calidad de vida para los ciudadanos, de manera a que se puedan ocupar de otro tipo de asuntos como los de la producción. Opinó además que fondos de la AFD y el IPS podrían ser utilizados como métodos de financiamiento de estos proyectos.

Por otra parte, apuntó que si se llegara a cambiar el modelo clásico de viviendas individuales por edificios de departamentos en áreas urbanas, se lograría un mayor ingreso para las municipalidades en concepto de impuestos inmobiliarios, ya que en vez de una cuenta catastral se podrían tener diez o veinte para el mismo espacio de manera a poder lograr una mejor calidad en las obras y servicios municipales.

“Este diseño de ciudad, por permitir un mayor nivel de densidad, permite un nivel de calidad de infraestructura distinto al que tenemos hoy. Lo que pasa es que el impuesto inmobiliario es bajo y donde tenemos hoy una casa se paga un solo impuesto, pero si en ese lugar hubiera un edificio de diez pisos, habría diez impuestos inmobiliarios del tamaño que se tiene hoy y esto genera un recurso diferente a la municipalidad y ahí si podemos generar una exigencia totalmente distinta al intendente de turno”, dijo.

Explicó además que las obras “en pozo”, es decir compradas antes de su construcción total son hasta un 40% más baratas en promedios que las finiquitadas y hay mucha gente que no puede hacer los pagos y solventar el alquiler en el que vive al mismo tiempo, problema que se podría solucionar con un padrón provisorio de potenciales compradores, de manera a que el desarrollador inmobiliario lo canjee por dinero y el comprador lo podría canjear por una hipoteca, lo cual debería ser una decisión administrativa.


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