Detrás de cada persona

Por Silvia Gil
Coach Profesional

Detrás de cada persona “difícil” se ocultan situaciones difíciles.

Cuando hablo de personas difíciles, me refiero aquellas que tienen ciertos comportamientos observables como;

– A menudo demuestran irritabilidad a nivel laboral y/o personal, sus reacciones pueden ser agresivas verbalmente sin necesidad aparente.

– Todo lo que haga la empresa, su jefe o sus compañeros es altamente criticable, le pone freno a la mayoría de las iniciativas.

– Puede generar discordia entre compañeros.

– O bien, es una persona que demuestra apatía o indiferencia, evita involucrarse por ende comprometerse.

¿Te suena conocido?

Te invito que mires a esta persona con ojos de empatía y amor.

Es muy probable que si hurgamos un poco, sea una persona con una historia difícil o complicada. Quizás aprendió a recibir caricias negativas (llamar la atención de los demás desde conductas no positivas).

En lugar de excluir a esta persona siendo indiferente (porque si lo que excluimos desde lo sistémico, tiene mucho poder), Hacé el ejercicio de observarlo diferente, traduciendo esto en conductas observables sería:

– Saludarlo cuando llegue, y aunque te responda con cara de pocker, que tu saludo sea sincero y sostenido en el tiempo.

– No le entregues tu control emocional, eso significa que no permitas que arruine tu día, si esto ocurriera, no es la persona, sino vos, quien decide de manera automática contagiarla, con la emoción de la otra persona.

– Pensá en 3 cosas que admirás de esa persona, sin duda las encontrarás. Y cuando puedas hacécelo saber de manera sincera. De esta forma, la persona estará recibiendo caricias verbales positivas.

– Si la persona siente envidia hacia a tu persona; de vuelta, empatizá. Eso le corresponde a esa persona y no a vos. Con tu actuar podés demostrar que todas las personas merecemos lo mejor.

Al fin y al cabo, todas las personas que aparecen en nuestra vida, son parte de nuestro crecimiento y evolución.

Si vos cambiás, todo cambia.


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