El “gran negocio” de ser autoridad en el sector público

Lo que era una sospecha, terminó en confirmación.  La publicación de las Declaraciones Juradas de las personas que ocuparon altos cargos públicos en los últimos quince años reveló cómo sus niveles patrimoniales se dispararon en algunos casos, hasta diez veces más.

Cuando uno revisa los bienes de estas personas antes de acceder a los espacios de poder y la manera en que sus patrimonios fueron creciendo aceleradamente una vez ocupado un cargo surge la pregunta del cómo justifican semejante mejora en su calidad de vida.

La economía paraguaya en la última década y media creció a un lento ritmo del 4% anual, sin embargo, un caso sumamente llamativo de “la escala social” es del actual vicepresidente de la República, Hugo Velázquez.  El crecimiento de sus fondos en cuentas bancarias y propiedades llegó a trepar del 2001 hasta el 2017 en un 1.196%, pasando de un patrimonio de G. 411 millones en su época de fiscal a uno superior a los G. 5.330 millones, cuando ocupaba un cargo parlamentario.

Nicanor Duarte Frutos, quien a finales de los años 90 ejercía la profesión de periodismo había declarado un patrimonio de G. 933 millones, y si bien ocupó cargos como ministro de Educación y luego fue presidente de la República, el actual director de Yacyretá se vio beneficiado con un crecimiento en su patrimonio de 684%,  con bienes evaluados por G 7.000 millones, al  2017.

Otro caso llamativo es el del ex intendente de Ciudad del Este y actual senador, Javier Zacarías Irún, cuyo crecimiento patrimonial aumentó en un 125%, pasando de un neto de G. 1.093 millones en 2002 a un valor patrimonial de G. 2.475 millones.  De hecho, el Ministerio Público lo investigó por la presunción de enriquecimiento ilícito.

Llamó también la atención del crecimiento patrimonial del expresidente Horacio Cartes, que si bien creció en un 20%, al ser una persona con 26 empresas llama la atención el crecimiento que experimentó en los años que ejerció el cargo. Su patrimonio asciende a US$ 244 millones.

Se podrían citar también el caso del actual presidente del Congreso, Blas Llano cuyo patrimonio aumentó 560% (G. 2.026 millones) o el exsenador y actual ministro de Agricultura, Rodolfo Friedman, que subió  41% (G. 8695 millones). También crecieron  los patrimonios del expresidente de la República, Fernando Lugo (153%),  el actual presidente de la Nación, Mario Abdo Benítez (4,3%),  la senadora Lilian Samaniego (90%) y el ex intendente y actual diputado, Arnaldo Samaniego (849%)

No está de más recordar que del 100% de las recaudaciones por Tributación y Aduanas un 75% va destinado solo para pagar los salarios y beneficios adicionales a los empleados del Estado, sin embargo, aún con todos estos privilegios es difícil explicar los crecimientos casi meteóricos en el patrimonio que se observan en las declaraciones juradas de varias autoridades ejercen el “servicio público”.


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