El comercio de frontera no despega y hay desesperación en el sector

Muchas tiendas cerradas y personas desempleadas

Por Noelia Duarte
Corresponsal CDE 

El gremio de comerciantes de Ciudad del Este habla de US$ 500 millones de pérdidas mensuales por el cese de las ventas en el microcentro en al menos 5 mil tiendas. En esta zona de la ciudad se movilizan al menos 100 mil personas, entre el sector de transporte, informales, oficinas, financiero y cambistas, pero a la fecha todo ese movimiento no llega ni al 20%.

De acuerdo a los registros de la Dirección Regional del Trabajo, desde el 10 de marzo al 11 de junio, 4.475 liquidaciones de trabajadores fueron confeccionadas en la dependencia pública y se realizaron 328 verificaciones de los comercios que fueron denunciados en ese ámbito. En el mismo periodo de tiempo se recibieron 436 denuncias por despido injustificado y se lograron 295 acuerdos.

Los datos oficiales pueden no reflejar toda la realidad, dado que muchos despidos en el microcentro no son comunicados a la Dirección del Trabajo, otros grupos optan por la reducción salarial para seguir trabajando y también están aquellos cuyos empleadores quedaron en el lado brasileño y su situación laboral está en “stand-bye” hasta que estos vuelvan a cruzar la frontera y abrir las tiendas.

Los trabajadores de las tiendas del microcentro son al menos 35 mil, según los referentes de la Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este, de ese grupo un 60% o más ya fue desvinculado, principalmente de los locales comerciales más grandes. Los que están trabajando lo hacen en horario reducido o solo algunos días a la semana.

LAS ALTERNATIVAS

El delivery transfronterizo para que los brasileños ingresen hasta la zona primaria de Ciudad del Este para retirar los productos adquiridos vía on line, hasta el momento no pasa de un compromiso de gestiones que la Cancillería Nacional sigue realizando ante el Brasil, para que esas mercaderías puedan ser incluidas en la cota de compras de U$ 500 dólares, que está en suspenso con el cierre de frontera.

Al respecto, los comerciantes del microcentro están conscientes que esto suple un 5% de las actividades que se tenía con el comercio presencial y que los beneficiados serán los dueños de los locales que tienen infraestructura y están trabajando con ese servicio a la par de las actividades en los locales, antes del aislamiento obligatorio con la pandemia.

“El delivery no es suficiente, pero con eso podemos competir de alguna manera, a la espera que se normalice el movimiento; los 4 mil mesiteros que están en la ciudad no pueden vender online, no hay condiciones y se debe ver alternativas para ellos también”, dijo Said Taigen, referente de la Cámara de Comercio de Ciudad del Este.

DESESPERACIÓN 

El sector informal de la ciudad y los trabajadores desvinculados son los que sufren más directamente los efectos del cierre de frontera desde el mes de marzo y sienten que el Gobierno Nacional les dio la espalda, porque no tienen acceso a créditos, subsidios o planes de contingencia para sobrellevar la crisis.

“No se vende nada, cuando empezó la tercera fase, algunos días hubo movimiento, ahora no hay nada. ¿A quién le vamos a vender si no hay gente, no hay clientes?, dijo un vendedor de la vía pública instalado en la avenida Monseñor Rodríguez.


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