Evitemos multas innecesarias

Camila Solalinde
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Las sanciones no se detienen por la pandemia. Conforme al calendario establecido por el Ministerio de Hacienda, la obligación de comunicar quiénes son los beneficiarios finales vence este 31 de julio, bajo pena de multas muy altas y otras sanciones para las empresas que osan hacer caso omiso de este tedioso requerimiento.

En estos casos, resulta mucho más provechoso evitar la pérdida de tiempo, dinero, y preocupaciones derivadas de tener que parar el negocio y las operaciones, por no tener al día la documentación e información exigida por las autoridades y bancos.

La figura tan comentada de los “Beneficiarios Finales”, nace mediante la Ley N° 6446/20 y su Decreto reglamentario N°3241, con la cual se crea el registro Administrativo de Personas y Estructuras Jurídicas y Beneficiarios Finales del Paraguay.

La misma surge como efectos de la presión extranjera ejercida para adaptarnos a las recomendaciones dadas por el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (“Gafilat”), en el marco de medidas de prevención y combate contra el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo.

¿QUÉ ES LO QUE BUSCA ESTA LEY?

Concretamente, busca que todas las personas y estructuras jurídicas que operan en Paraguay proporcionen datos e información sobre su composición y estructura, socios, autoridades, representantes legales y beneficiarios finales. Para ello, se cuenta con un registro administrativo de Personas y Estructuras Jurídicas y otro de Beneficiarios Finales a cargo del Ministerio de Hacienda, a fin de mantener dicha información precisa y actualizada.

La declaración tiene carácter de jurada por lo que toda la información que se comunica debe ser 100% veraz y completa.

SUJETOS OBLIGADOS

Los sujetos obligados a registrarse e informar son las personas jurídicas tales como sociedades, asociaciones, fundaciones, y las demás reguladas por el Código Civil y leyes especiales, así como las estructuras jurídicas entendidas como fideicomisos y fondos de inversión.

¿QUIÉNES REALMENTE SON LOS BENEFICIARIOS FINALES?

Para empezar, es importante mencionar que, según la ley, este concepto solo abarca a personas físicas, que directa o indirectamente posean una participación sustantiva sobre el capital de la persona o estructura jurídica, o tengan una posición de control sobre la misma.

En líneas generales, la persona debe poder enmarcarse por lo menos dentro de una de las siguientes condiciones:

  • Tener una participación de al menos el 10% del capital social suscripto;
  • Controlar más del 25% del derecho de votación;
  • Ser gerente, administrador o quien frecuentemente use o se beneficie de activos de propiedad de la Persona Jurídica o Estructura;
  • Tener derecho a designar o cesar parte de los órganos de administración, dirección o supervisión;
  • Poseer el control de la Persona Jurídica o Estructura Jurídica en virtud de sus estatutos, reglamentos u otros instrumentos.

¿QUIÉNES SON LOS BENEFICIARIOS FINALES INDIRECTOS?

Son las personas físicas que cumplen con al menos una las condiciones mencionadas más arriba, pero no directamente, sino a través de una cadena de control o de titularidad.

Las cadenas de control o de titularidad se dan cuando el control o la participación sustantiva de la estructura o persona jurídica pertenecen total o parcialmente a otra entidad jurídica. Estas cadenas pueden tener varios eslabones.

No obstante, esta situación no debe ser un impedimento para identificar a los beneficiaros finales. En el caso de que la estructura o persona jurídica A, tenga como socio o accionista a otra persona o estructura jurídica B, se debe identificar a la persona física que controle la persona o estructura jurídica B, o tenga participación sustantiva en ella. Se debe continuar así a lo largo de la cadena, hasta identificar a la persona física que cumpla con algunas de las condiciones mencionadas.

NO PUEDO IDENTIFICAR AL BENEFICIARIO FINAL DE LA SOCIEDAD, ¿QUÉ HAGO?

Pueden darse innumerables situaciones en las cuales resulta imposible identificar a la persona física que cumpla con los requisitos para ser considerado beneficiario final, por citar una de esas, cuando los accionistas o socios de una persona o estructura jurídica son entidades jurídicas que cotizan en bolsa. También puede darse en el caso de que los accionistas o socios sean entidades jurídicas residentes en el extranjero, y sus acciones sean al portador, puesto que en algunos países estas acciones aún están permitidas.

Para estas situaciones, la ley establece una solución: la presunción de que el beneficiario final es el representante legal de la persona o estructura jurídica residente en el Paraguay. La ley considera que son representantes legales quienes, de acuerdo a los estatutos sociales, poderes, u otros instrumentos, tengan el uso de firma social.

MULTAS Y SANCIONES

Las sanciones por realizar las comunicaciones fuera del plazo, o declarar información falsa y/o incompleta, consisten en multas que pueden alcanzar hasta 500 jornales mínimos, e incluso hasta el 30% de las utilidades o dividendos a ser distribuidas entre los accionistas o socios. Otras sanciones involucran el bloqueo de RUC, y la prohibición de realizar operaciones ante las entidades del sistema financiero.

 

 

 


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