Los Gerentes y la relación laboral

Abog. Mauricio Ozuna

La gran mayoría de nuestras empresas son pequeñas o medianas, entre ellas casi todas son familiares o empiezan así, por ello no tenemos una cultura de gerenciamiento de empresas en manos de terceras personas fuera del núcleo familiar. Las razones expuestas por los empresarios es la falta de confianza y las pocas garantías legales que existen para proteger a los inversores.

Últimamente no son pocos los casos de altos cargos que demandan el cumplimiento de normas laborales, es decir que solicitan el amparo del derecho del trabajo pues entienden que la relación que tienen es laboral. Del otro lado se alega que los cargos de Gerentes o Administradores no están en relación laboral, sea por sus altos honorarios, la función que realizan o su capacidad técnica.

El Código del Trabajo establece que –además de los altos honorarios, la función que realizan y la capacidad técnica- deben gozar de notoria independencia en su trabajo para que sean excluidos de su protección y aquí surgen los problemas. Nuestros Tribunales analizan cuales son las funciones que cumplen los altos cargos para determinar si existe o no relación laboral.

No importa que ostente nominalmente el cargo de Gerente, lo que va a inclinar la balanza son las funciones que cumplen y que puedan determinar la “notoria independencia en su trabajo” para que pueda ser considerado como tal o no.

En la actualidad, la gran mayoría de estas personas se encuentran en una zona gris. Para sostener la tesis de que una persona es realmente Gerente o Administrador fuera de un vínculo laboral, lo principal es documentar
adecuadamente la situación, omitir la concesión por el motivo que fuere de ciertos beneficios laborales y, principalmente, evitar la recurrente multiplicidad de funciones que es común en nuestro medio. Si no se va a poder cumplir, es conveniente evitarse problemas futuros y reconocer el vínculo laboral.


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