“Ni impuestos ni deudas, para reactivar la economía”

: Economista analiza medidas innovadoras para enfrentar la crisis

Sergio Sapena Pastor – economista

Sergio Sapena Pastor, es un economista que trabaja asesorando a nacionales y extranjeros para concretar y rentabilizar sus inversiones en el Paraguay. Es director fundador de Planner Capital, con la cual, está en permanente contacto con la inversores extranjeros. Estudió en la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y se especializó en la Universidad Católica de Chile.  También formó parte del Banco Central del Paraguay y la Cancillería Nacional como experto en políticas públicas. En un diálogo con 5días, propone políticas innovadoras para enfrentar la situación de crisis económica generada por la pandemia.

¿Por qué usted dice que el Estado no necesita cobrar más impuestos ni endeudarse más para reactivar la economía? ¿Hay algo nuevo en las teorías económicas?

Es una tercera vía.  Le llaman ¨La Nueva Teoría Monetaria¨ – MMT (Modern Monetary Theory) que dice que la única opción para financiar los planes de reactivación urgentes, es por medio de la política fiscal innovadora del Ministerio de Hacienda, mejor dicho, del Tesoro Nacional.

¿Cómo funciona eso?

En primer lugar, querría referirme a cuál es la función del Estado en la economía. Siendo que lo administrado por el Gobierno es apenas el 15% del producto, de lo que se genera en riqueza,  en cambio el socio mayoritario que representa el 85% es el sector privado, que se desinfla por pandemia; el rol es inyectar dinero a ese sector productivo, porque la gran virtud del socio minoritario, es que sí puede producir dinero.

¿Cómo se hace esa inyección sin impuestos y sin emitir deuda?

Esa inyección se realiza a través de un préstamo del Banco Central del Paraguay al Ministerio de Hacienda para que éste financie a empresas privadas por medio del rubro ¨Préstamos a Empresas Privadas¨, del clasificador 172.002, que por ley ya figura dentro del Presupuesto General de Gastos de la Nación. Ley 6258/18 para la ejecución 2019.

¿Perdone que insista, de dónde saca el dinero el estado para hacer esa inyección, si no es por medio de impuestos o por medio de deuda?

Es muy simple. En menos de tres días, el Ministro de Hacienda con el Presidente del Banco Central, juntos sacaron, perdón quizá imprimieron, en guaraníes, el equivalente a 1.600 millones de dólares, autorizados por la Ley de Emergencia Económica, en marzo cuando se instaló la pandemia. Después llegó la moneda soberana, el dólar, del exterior. Sólo después buscaron que los multilaterales nos dieran los préstamos y que los compradores de deuda soberana, adquirieran los papeles.

Del mismo modo, con la misma celeridad,  ahora que se instaló la segunda pandemia, la del hambre, deberían tener la misma voluntad política, para, sin deuda ni impuestos, ampliar el balance del Tesoro Nacional en su cuenta del Banco Central del Paraguay.

¿Qué quiere decir eso?

Le explico en términos simples.  El BCP, en el lado del pasivo de su balance, aumenta el M1, la masa monetaria, y en su activo aparece la cuenta Préstamos al Tesoro Nacional del Ministerio de Hacienda. Luego, este concepto ingresa al Balance del Ministerio de Hacienda como deuda de Hacienda con el Banco Central. Y aumenta el activo del Ministerio de Hacienda en la cuenta 172.002 en el clasificador presupuestario autorizado por Ley, bajo la denominación Préstamos al Sector Privado. Ya está.

¿Cómo se le presta al sector privado, en forma directa, a cualquier empresa?

Entra a jugar el mercado de valores. Las empresas que ya están autorizadas en el mercado de valores, por calificadoras de riesgos autorizadas por la Comisión Nacional de Valores, y conforme a estructuraciones de las Casas de Bolsas pueden ser financiadas por el Tesoro,  en urgencia pandémica.

¿Qué hacen con este dinero estas empresas?

Generan riqueza y absorben capacidad ociosa,   por medio del empleo de los recursos humanos y los recursos físicos, industriales y comerciales, que en pandemia se frenaron por la supresión intencional y temporal, de la producción y de horas de consumo, como medida de salud pública.

¿Quiere decir que no es emisión inorgánica?

En primer lugar, le quiero decir que no tengamos miedo de la inflación. Porque el dinero emitido no irá a gastos sociales. Irá a gastos de producción, de bienes y servicios, lo que hará que los precios no suban. No debemos ser súbditos de la monarquía del temor.  Eso hace que tengamos miedo de reactivar la producción.  Ahora hay deflación y habrá por un buen tiempo todavía. En todo el mundo.

¿Acaso emitir no es un privilegio exclusivo de países que tienen moneda soberana?

Le invito a que la gente se informe. Hoy el 60 % de los depósitos, según el BCP, son en guaraníes en el sistema financiero.  Y el 40 % es en dólares. Pero no es sólo la foto de ahora. Hace diez años que esa es la tendencia, la gente confía más en su propia moneda y guarda sus reservas monetarias en guaraníes. Eso es algo espectacular.

¿Otros países están haciendo este tipo de innovaciones donde el Estado compra deuda privada para reactivar la economía, por medio de la emisión?

Algunos países lo hicieron siempre. General Motor quebró varias veces y el dinero público de Estados Unidos la reactivó. Pero ahora en Brasil, hay medidas provisorias para que el Estado compre puntualmente bonos públicos y privados. En Paraguay comprar bonos o deuda privada no puede hacer el BCP directamente, pero lo puede hacer mediante el Tesoro Nacional del Ministerio de Hacienda. Hasta tiene su clasificador presupuestario listo y autorizado por la ley paraguaya.

¿Hay alguna experiencia previa en Paraguay de uso de fondos públicos para financiar en forma directa al sector privado?

Con estructuración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) los paraguayos hemos fondeado con recursos públicos, por medio del Instituto de Previsión Social (IPS) a la mayor operadora privada de  celulares del Paraguay.

¿Algún mensaje final?

La gente ya hizo su parte se quedó en su casa en cuarentena. Ni siquiera será nuevo dinero fiduciario para la protección social, que también hace falta,  porque hay algunos que dicen que en ese caso es dinero para que la gente no trabaje. Ahora será dinero para que la gente sí trabaje. Nuestra empresa Planner Capital está trabajando para estructurar mejor esta idea.

 


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