¿Qué podemos hacer para mejorar el precio de la carne de exportación?

 Pedro Galli Romañach
 Veterinario

Tenemos que pensar seriamente en la calidad que exigen los mercados, y los mercados que exigen calidad son los que están dispuestos a pagar mejor dicha carne. No vale solo tener amplios espacios de producción, sino eficiencia con altos niveles de sostenibilidad, apoyada por una sustentabilidad ambiental.

Necesitamos mejorar la calidad y la cantidad por medio de la tecnología y las buenas prácticas, para estar dentro de los estándares que solicitan los mercados y sobre todo la demanda del consumidor final.

Mejorar la calidad y el precio de exportación no significa encarecer al mercado local, donde en realidad queda solo el 30% del faenamiento. Una visión que no se debe perder en el marco de las exigencias de los productores es la de cuidar siempre el acceso del consumidor local.

Otro punto muy importante es la trazabilidad individual de los animales y sus cortes, que muchos mercados más exigentes reclaman, ya que están acostumbrados a utilizar dicha herramienta/certificado, para decidir sus compras inclusive. Nuestro sistema está circunscripto a un grupo pequeño de productores y cabezas de ganado certificadas como trazadas, que alcanza solo muy apretadamente para cubrir la demanda actual de la Unión Europea y la Cuota Hilton. Si queremos acceder a nuestra parte de la cuota reclamada al Mercosur, que son casi 25 mil toneladas, y no tenemos ampliado el sistema de trazabilidad muy difícilmente podremos cumplir con dichos pedidos de la Unión Europea, al ser estos cortes especiales provenientes sólo de animales trazados.

Como refiere Jorge Johansen (Titular del Sistema de Trazabilidad del Paraguay y miembro del Movimiento del Integración Rural), recién en el 2006 inició el proceso ejecutor operativo de Sitrap donde se fueron sumando los establecimientos que pretendían entregar ganado de calidad a los mercados chileno y luego al europeo, lugares donde la principal requisitoria era la trazabilidad con identificación individual del ganado.

Eso fue creciendo y mejorando, llegando a picos de 630 productores, donde hoy manejamos un promedio de 540 productores, con sistemas de trazabilidad individual funcionando correctamente.

A su vez, la rural ARP  tomó medidas para mejorar y mantener las condiciones de bienestar animal, disminuyendo los tiempos de circulación del ganado a faena, mediante proyectos de ampliación y mejoras del sistema de control de guías en ruta, que también forma parte de un sistema que se cuenta como requisito en muchos de los mercados a los cuáles accedimos.

En Paraguay se llevaron vendidas 460 mil cabezas trazadas en el año 2017, otro tanto aproximado en el 2018, en el año 2019 tuvimos alrededor de 380 mil cabezas trazadas y este año una buena cantidad que supera las 130.000 cabezas para junio, a pesar del COVID-19.

El año pasado tuvimos auditorias de Europa que profundizaron en detalles y donde recibimos una muy buena calificación de la Unión Europea. El sistema y las oficinas del Sitrap desde siempre es auditado directamente por el Senacsa y también semestralmente por una empresa Internacional reconocida, para seguir detentando su certificación ISO 9000. El Sitrap es una Asociación Publico Privada que guarda estrecha vinculación con las instituciones del Estado, y hoy tenemos reuniones periódicas en el departamento técnico donde se pretende ir cubriendo todas las cuestiones sanitarias y no solamente las documentales.

El siguiente paso que se debe dar es anexar al sistema de trazabilidad existente el sistema de control de transito de ganado para que a través de lectores ese ganado, en los camiones, no pasen más de 3 a 5 minutos en los puestos de control, evitando el stress que sufren cuando se debe proceder a verificar de manera visual las marcas del ganado y ayudando a mantener el bienestar animal durante el transporte.

La meta es una integración estructurada que permita procesar un trazado del ganado en Paraguay de una manera escalonada, permitiendo que todo productor mediano y pequeño pueda integrarse con el tiempo a este sistema que solo le va a traer beneficios, ya que tiene un valor agregado cuando se trata del esquema administrativo más prolijo y medible, por parte del productor y de los órganos de control sanitario. De esta forma estaríamos generando una cadena de valor integral.  Podemos pensar que con estas condiciones dupliquemos los mercados internacionales de alta calidad y mejor precio integral.

Concentración del mercado

Es fundamental, para el juego del libre mercado evitar la concentración del poder de compra en el sector industrial como esta sucediendo actualmente, donde un solo grupo empresarial (Minerva/Athena Foods) acapara el 40% del procesamiento industrial y con la inminente posibilidad de aumentar al 50% tras una posible reactivación de otra planta actualmente en receso (Frigonorte). Esn estas condiciones es posible ejercer una posición dominante con conductas abusivas en detrimento del productor.

Caja negra en frigoríficos

La auditoría a la balanza que pesa el animal al gancho y que determina el pago al productor, está definida. Es importante que se instale un sistema de báscula que pesa al animal vivo al desembarcar en el frigorífico y una que pese la carcasa lista después del ‘dressing”. Este último pesaje es la que determina el pago al productor y la diferencia entre el pesaje del animal vivo y el peso de la carcasa determina el rendimiento. Esta es la propuesta que se maneja y se va a presentar a la industria para conocer su posición. El 26 de julio del 2019 el presidente decretó la instalación de las cajas negras en las industrias frigoríficos, estableciendo la obligación de que todas las plantas industriales se faenamiento de hacienda incorporen sistemas electrónicos de medición y control de la producción que funcionen en tiempo real.

Integración

Tenemos que trabajar para lograr la integración de todos los actores de la cadena de valor de la carne en una plataforma común, para fijar una política nacional del sector que contemple todos los aspectos relacionados a la promoción y al mejoramiento de nuestros mercados. Este instituto de la carne debería también publicar indicadores referenciales que den transparencia a todo el proceso.

Hoy el productor recibe poco a pesar de los buenos precios internacionales y también debemos ser justos cuando se trata de la industria que en algunos casos se ve en aprietos por el descenso o cierre de mercados internacionales, aunque esto último no ha sido precisamente el justificativo de los bajos precios que viene recibiendo el productor en el pasado año y medio antes de la pandemia.

Y finalmente, pero no menos importante, el consumidor en el mercado local se encuentra con precios poco accesibles. Lo más triste, como incluso afirman quienes conocen, la venta de carne de vacas viejas y toros que se presentan al consumidor local como cortes de buena calidad y que en realidad no lo son. Todo esto afecta la imagen de la producción nacional.

Hoy en día estamos ausentes en los mejores mercados y en los mayores consumidores del mundo, como Estados Unidos, Japón, Corea, Singapur y el Resto del Sudeste Asiático. Debemos encarar este desafío junto la con industria, sumar esfuerzos y tener una agenda para beneficio de toda la cadena de valor, incluyendo el consumidor local.


También podría gustarte