Transparencia es fundamental para manejo racional de bonos soberanos

El lunes el sistema fi­nanciero de Paraguay y las autoridades con poder de decisión en la economía, así como las políticas, des­tacaban orgullosamente la excelente colocación de los bonos soberanos del país a una tasa que refleja la verdadera calificación de riesgo en parte, pues las previsiones son más posi­tivas que las que han dado las calificadoras como la Standard and Poor’s, Fitch y Moody’s.

Los fondos que se han cap­tado están destinados has­ta el momento a 39 proyec­tos de infraestructura, pero en un principio se habían presupuestado unos US$ 660 millones, pero como la emisión fue de US$ 1.000 millones se tienen US$ 340 millones aún sin asignar­se. Estas infraestructuras, cuya asignación ya están aprobadas, reactivarían un importante paquete de in­versiones evaluados tam­bién en US$ 1.000 millones.

Esta emisión constituye un antecedente muy posi­tivo para futuras transac­ciones, préstamos y otro tipo de mecanismo para captación de fondos y las tasas a las cuales fueron colocados los bonos cons­tituyen una referencia para las mismas, hasta aquí el optimismo con respecto a esta emisión.

Con US$ 1.000 millones, en un país donde el PIB aún no supera los US$ 30 mil millones, constituye un poderoso aliado, principal­mente donde la mayoría de los ingresos fiscales están destinados al gasto co­rriente, las inversiones se­guirían postergadas como se dio hasta el momento de no ser por la emisión de deuda y el punto a recalcar es que esta emisión debe ser ejecutada con la mayor responsabilidad, sobre todo con transparencia, puesto que de alguna manera el riesgo inherente al uso de los recursos es el fantasma del crédito concedido en su momento por Taiwán, re­cordado como “empedrado chino”.

El presidente de la Repú­blica cumplirá su primer año de gobierno con logros en su administración: pro­mulgación de las leyes de APP y responsabilidad fis­cal; publicación de salarios públicos; mejora en la cali­ficación del país y diversi­ficación en financiamiento externo.

Pero estos avances no servirán de nada para salir el estancamiento sin una reforma real del Estado.

 

TRANSPARENCIA
Los mecanismos que puedan garantizar el ma­nejo transparente de los recursos es algo que inde­fectiblemente se requie­re fortalecer, así como se puede dar seguimiento a las recaudaciones de Adua­nas o consultar los estados financieros de forma tri­mestral como se realiza en los mercados bursátiles. Después de todo, los ac­cionistas de las compañías estatales son todos los ciu­dadanos de nacionalidad paraguaya y el pago saldrá de los impuestos que paga cada uno de ellos.

El acceso a la informa­ción pública no es sólo el acceso a las nóminas del funcionariado, también es el acceso a los detalles de cada transacción realizada por las entidades, desde sus ingresos hasta el me­nor de sus gastos, que la ciudadanía no vea que los costos que el Estado paga por un bien o por un servi­cio no esté abultado como casi siempre ocurre, mucho más que los que se pueden adquirir en el mercado.

La reforma del Estado debe contemplar un se­guimiento cada vez mayor sobre el uso de los recursos, donde en muchos casos funcionarios mal pagados y con escasa capacidad téc­nica deban manejar recur­sos multimillonarios, en este punto es importante diferenciar que la alta ca­pacidad debe ser bien re­munerada, puesto que las entidades financieras y las multinacionales remune­ran mejor, todos aquellos que estén más preparados para un manejo más efi­ciente terminan por optar por el sector privado.

Si bien gran parte de los funcionarios que están percibiendo los mayores niveles salariales no han accedido por su capacidad a los cargos de responsa­bilidad, tan poco han sido las más idóneas, por tanto el fracaso surge cuando se cree que el fin justifica los medios y esto termina por destruir el fin.

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