Ley fiscal debe venir de la mano de una mejora en la calidad del gasto

Claudio Sánchez

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Para Fernando Masi, del Centro de Análisis y Difu­sión de la Economía Pa­raguaya (Cadep), el límite de 1,5% como déficit para el Presupuesto General de la Nación, previsto por la Ley de Responsabili­dad Fiscal, no es necesa­riamente una dificultad imperante de las inten­ciones de aumento de las inversiones físicas, que a su vez demandan mayor grado de endeudamiento, lo cual significa un incre­mento en los gastos.

Masi dijo que este tope no hace sino dejar paten­te la necesidad de reducir los gastos corrientes para que la mayor apuesta en inversiones no perfore el techo de déficit que por ley hoy tiene el presu­puesto.

En ese sentido, con un reordenamiento de los gastos en los aparatos del Estado se puede tener un presupuesto dentro de los límites y con un sig­nificativo incremento de las inversiones. Sólo en gastos de bonificaciones y gratificaciones la fun­ción pública destina más de US$ 400 millones al año, dinero que, si ca­nalizado a inversiones, prácticamente equipara a los fondos captados en las primeras emisiones internacionales de bonos, destinadas íntegramente a inversión en infraes­tructura.

 

ARGENTINA
El analista hizo un re­paso de la situación pa­raguaya frente a la caída en cesación de pago de Argentina y, en diver­gencia con otros analistas locales, no ve que necesa­riamente se vaya a sentir efectos importantes en el mercado local.

Como ejemplo de que las realidades de ambos países son totalmente independientes, Masi dijo que en pleno momento en que Argentina cae en de­fault, comitivas del Banco Central del Paraguay y del Ministerio de Hacienda se encuentran en pleno roadshow para la coloca­ción de un nuevo paquete de deuda, con expectati­vas de rendimientos si­milares a los de la prime­ra colocación.

Entonces, preguntado si, ya que no habrá efectos negativos para el Para­guay, cabría pensar que se puede esperar un ma­yor flujo de inversión ex­tranjera desde el Brasil, donde la industria tiene como principal mercado a la Argentina y que las ventas al mismo país in­defectiblemente irán en sistemática disminución, Fernando Masi tampoco cree que los beneficios puedan ser importantes y que el curso natural de las cosas (una lenta penetra­ción de parte de la cadena de producción del Brasil en Paraguay) seguirán en el mismo ritmo en que se vienen desarrollando.

 

RUIZ DÍAZ
Esto no es así para Fran­cisco Ruiz Díaz, también analista del Cadep, quien considera al límite im­puesto por ley para el PGN una de las dos limi­taciones importantes del Estado para la reducción del déficit en infraestruc­tura.

En su artículo titulado “La metodología Project Finance y las APP”, Ruiz Díaz afirma que “La Ley de Responsabilidad Fis­cal (LRF) establece que el déficit no debe superar el 1,5% del PIB, restrin­giendo así la capacidad del Estado de financiar la inversión a través de préstamos. La segun­da limitación es que los recursos ordinarios del Tesoro son insuficientes para financiar la inver­sión y el aumento signi­ficativo de estos solo será posible con una reforma tributaria”.

Esta tesis es comparti­da por el presidente del Banco Central, Carlos Fernández Valdovinos, quien la semana pasada, en ocasión de la confir­mación de las fechas del roadshow, dijo a la prensa que encontraba demasia­do apretado un límite de 1,5% como déficit del PGN.

Ruiz Díaz vuelve a insis­tir: “El desafío por el que atraviesa la administra­ción actual (y futura) es el financiamiento de la infraestructura pública. A diferencia de adminis­traciones pasadas, en la actualidad existe una Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) que limita sustan­cialmente las posibilida­des de financiamiento de la inversión en infraes­tructura a través del en­deudamiento”.

Asegura que, al igual que las familias y las empre­sas, el Estado puede llegar a tener gastos mayores que sus ingresos y cubrir la diferencia con deuda. “Antes de la vigencia de la LRF el Ministerio de Hacienda no tenía límites de endeudamiento, pero con la vigencia de la LRF, desde el 2015 en adelante, el déficit fiscal (la parte de los gastos que se cubre con deuda) no debe ser superior al 1,5% del PIB. En dicho contexto, un au­mento de la inversión en infraestructura sólo es compatible con mejoras en los ingresos, pero esto sólo será posible si la so­ciedad está de acuerdo en pagar mayores impues­tos”.

Ve, entonces, una herra­mienta importante como opción de financiamiento en las alianzas público- privadas y dice que “a nivel mundial y regional se ha demostrado que este instrumento, bajo determinadas condicio­nes, puede ser un medio eficaz para mejorar la in­fraestructura pública. En Paraguay las APP deben superar un importante desafío vinculado con la ausencia de financia­miento de largo plazo. Los países que tuvieron éxito con el financiamiento de las APP deben este logro a los instrumentos finan­cieros desarrollados en el ámbito de la metodología Project Finance, cuya ex­plicación es el objetivo del presente trabajo”.

Relaciona estrecha­mente la infraestructura al nivel de desarrollo de los países. Sin embargo, advierte, ‘per se’, mayo­res niveles de inversión en infraestructura no aseguran el crecimien­to económico, pero sí es evidente que la no dispo­nibilidad de una adecuada red de infraestructura termina estrangulando cualquier intento por cre­cer de forma sostenida.

El desarrollo de infraes­tructura es fundamental por dos motivos. Prime­ro, porque en el corto y mediano plazo las inver­siones en infraestructu­ra contribuyen al creci­miento de la economía y a la generación de empleos. En segundo lugar, un adecuado stock de in­fraestructura, al reducir los costos de transporte y favorecer la moder­nización de los medios contribuye al incremento de la productividad de las unidades económicas y mejora el bienestar de los ciudadanos.

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