“Ser la mejor empresa para el mundo y no la mejor del mundo”

03 MAR 2016 10:34 am
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so define el propósito y la filosofía de las Empresas B. Las B Corporations, según su nombre en inglés, son compañías que redefinen el sentido del éxito empresarial, usando la fuerza del mercado para dar solución a problemas sociales y ambientales, sin descuidar su objetivo de rentabilidad. Como se ha dicho: el bien no radica en el negocio de hacer el bien, si no en cómo hacemos negocios.


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Por Carlos Vasconsellos

FERRERE ABOGADOS



Eso define el propósito y la filosofía de las Empresas B. Las B Corporations, según su nombre en inglés, son compañías que redefinen el sentido del éxito empresarial, usando la fuerza del mercado para dar solución a problemas sociales y ambientales, sin descuidar su objetivo de rentabilidad. Como se ha dicho: el bien no radica en el negocio de hacer el bien, si no en cómo hacemos negocios.

El rubro, tamaño o facturación de una empresa no determina que ésta sea –o pueda ser- una Empresa B. Una Empresa B es un tipo de empresa que opera bajo altos estándares socio-ambientales. El propósito es generar una transformación positiva mientras se obtienen rentabilidades, considerando en la propia dinámica cotidiana de la compañía a la comunidad, los consumidores, trabajadores, proveedores e inversionistas, sin descuidar la preservación del medioambiente. Acción social de mercado, denominaban a esta lógica operativa algunos especialistas latinoamericanos a comienzos de este siglo.

EL SELLO B

Como tendencia, el movimiento Empresas B comenzó en Estados Unidos, liderado por B Lab, una organización sin fines de lucro que certifica globalmente como Empresas B a compañías que cumplen ciertas condiciones. Obtener esa certificación puede ser un factor determinante en la percepción del mercado consumidor y, por tanto, fortalece el perfil público de las empresas certificadas. Mejoran sus probabilidades de negocios.

En Latinoamérica, B Lab entrega las certificaciones mediante su alianza con Sistema B. Esta entidad sin fines de lucro realiza la meticulosa revisión de todos los ámbitos de una compañía y ayuda a identificar las áreas en que puede mejorar y aprovechar oportunidades para ser un agente de cambio, protegiendo su misión y potenciando sus impactos positivos.

La calificación de Empresa B se aplica a la compañía analizada como conjunto, no solamente a un producto (como por ejemplo lo hace USDA Organic para productos orgánicos) o proceso (como por ejemplo ISO 9001 para los sistemas de gestión de calidad). Para obtener la certificación de Empresa B, es necesario pasar por un proceso de certificación y tener una puntuación mínima de 80 puntos de un total de 200. La evaluación de impacto se puede realizar en www.sistemab.org y no tiene costo.

Existen aproximadamente 1.600 Empresas B certificadas en todo el mundo y más de 200 en Latinoamérica. Un ejemplo de una Empresa B es Guayaki, una compañía argentina productora de yerba mate orgánica, cuyo objetivo es aumentar la demanda de yerba mate orgánica para poder trabajar con una mayor cantidad de actores sociales en prácticas de manejo orgánico y de restauración de especies nativas en Paraguay, Brasil y Argentina, y así optimizar el impacto social y ambiental.

Otro ejemplo es Natura, una empresa brasileña dedicada a la comercialización de cosméticos, productos de higiene y perfumería, que transformó en “verde” su cadena de suministro, redujo su huella de carbono y brinda apoyo a las comunidades locales. Natura fue la primera compañía latinoamericana de capital abierto que recibe la certificación de Empresa B, y es la más grande del mundo por ingresos y cantidad de colaboradores. En Paraguay, la única Empresa B es Koga Impact Lab que obtuvo su certificación en el año 2015.

DE LUCRO Y OTROS FINES

Desde el punto de vista jurídico, las Empresas B pueden ser definidas como híbridos entre las sociedades comerciales tradicionales (v.gr. Sociedades Anónimas, Sociedad de Responsabilidad Limitada, etc.) que tienen únicamente un fin de lucro y las asociaciones civiles sin fines de lucro (ONG). Las Empresas B redefinen su propósito de manera vinculante, debiendo incorporar en sus estatutos intereses de largo plazo para todo su público de interés. Además, cumplen con rigurosos estándares de gestión y transparencia, que deben ir mejorando continuamente para mantener su certificación. Este nuevo tipo de empresa amplía el deber fiduciario de sus accionistas y gestores para incorporar intereses no financieros, cumpliendo un compromiso a generar impactos socio-ambientales positivos, operando con estándares exigentes de desempeño y transparencia.

Actualmente, las Empresas B son reconocidas en más de veinte estados de los Estados Unidos, incluyendo Delaware, el estado insignia para la incorporación de compañías. La existencia de un marco legal que facilite la incorporación de Empresas B es primordial para garantizar reglas claras y potenciar el impacto que las mismas puedan tener en nuestra sociedad.

B, DE BUENO, EN PARAGUAY

Si bien la certificación B resulta actualmente una concepto innovador en nuestro mercado, en Paraguay ya existe un grupo promotor de Sistema B y es precisamente ahora el momento de comenzar a debatir sobre la creación de la figura legal que requiere. Esta nueva tipología societaria debería insertarse naturalmente en nuestra legislación para incorporar el concepto en la cultura empresaria paraguaya. Es evidente que, en poco tiempo, ser certificada como Empresa B será un valor agregado, tanto para exportadores como para quienes se desempeñan en el mercado local con aspiración de trascenderlo.

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