Hablando de alto perfil

El expediente abierto en EEUU sobre hechos de corrupción denunciados al interior de las entidades que gobiernan el fútbol mundial plantea un desafío a la Justicia paraguaya. Si bien los casos investigados por la Fiscalía General norteamericana se limitan a un puñado de personas, lo importante es el contexto dentro del cual están insertas: el pago de crecidos sobornos con el consiguiente delito añadido, es decir, el lavado de dinero.

¿Cómo han reaccionado los organismos de la Justicia paraguaya? Hasta el momento, bien, en cuanto a cadena de transmisión. El exhorto de extradición de un ex presidente de la Conmebol pasó velozmente por la Cancillería, hizo escala en la Corte Suprema de Justicia y aterrizó en el Juzgado que deberá estudiar su consistencia y expedirse al respecto. Pero si para la Justicia norteamericana hay dirigentes y ex dirigentes del fútbol paraguayo y sudamericano involucrados en actos de corrupción, para su contraparte local no parece haber urgencia alguna por estudiarlos.

Una de las oficinas del Gobierno que tiene jurisdicción sobre el tema es la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad). Pero su jefe ejecutivo no tardó en tomar prudente distancia sobre el tema. Dijo, primero, que ellos no ponen su atención en personas de “alto perfil” que realizan habitualmente grandes transacciones financieras.

Sorprendente lógica. Implica que por ser gruesas y habituales, las operaciones de las dos personas indiciadas de corrupción por la Fiscalía General y el FBI de EEUU están fuera de toda sospecha. Aquello de que “todas las operaciones que superen diez mil dólares americanos…” o aquellas de “las que se pudiere inferir que fueron fraccionadas en varias con el fin de eludir las obligaciones de identificación, registro y reporte” de que habla la ley antilavado no corre para los sujetos de “alto  perfil”. También dijo el ministro que su oficina no investiga casos sospechosos.

A esta incongruencia le respondemos con el artículo 28 de la Ley 1015 que previene y reprime los actos ilícitos destinados a la legitimación de dinero o bienes, que en su inciso 5 dice: “disponer la investigación de las operaciones de las que se deriven indicios racionales de delito de lavado de dinero o bienes”. La que pone en marcha la investigación es la Seprelad y la que ejecuta es la Senad. Más claro, imposible.

Si queremos figurar entre los países confiables y predecibles del mundo, debemos empezar por usar los instrumentos que tenemos a mano para construirlo. En el Paraguay existen demasiadas fortunas creadas de la nada por sujetos que no pagan impuestos o lo hacen en mínima fracción. Los negocios en negro vinculados al fútbol son un clásico de la evasión y Hacienda lo sabe muy bien. Sabe por dónde empezar y por dónde seguir. Allí hay muchísimo dinero que el Fisco ni siquiera logra oler, que pasa de cuenta en cuenta ante las narices de una oficina que mira para otro lado porque pertenece a gente de “alto perfil”.

Bonita manera de enterrar la credibilidad del país.

También podría gustarte Más del autor