Senadores retrasan tratamiento del impuesto a la soja

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La comisión de hacienda del Senado resolvió retrasar por 15
días el tratamiento del tan comentado proyecto de impuesto a la soja, esto a
pedido de los gremios de la producción que buscan reunirse con los legisladores
en audiencia pública antes del tratamiento de manera a dejar su punto de vista.

Más allá de lo que puedan llegar a argumentar los diferentes
gremios, el tratamiento del tema podría llevar a que el Congreso pueda
conseguir el importante objetivo de hacer más equitativa la carga tributaria,
llevando a que este producto que genera tantas utilidades tenga una
contribución acorde al del gasto público.

No se debe olvidar en ese sentido que los últimos datos
publicados por la SET solamente dan más fuerza al reclamo de un sector
importante de la población, ya que las 30 principa­les empresas de agro-ne­gocios
apenas aportaron US$ 78 millones en 2014.

Este monto repre­senta menos del 1% de los ingresos
tributarios que genera el país.

En el plenario de la Cá­mara Alta se debatirán sobre 2
proyectos dife­rentes, el primero busca aumentar al 15% la tasa del impuesto a
la Renta para “las personas físicas o ju­rídicas que exporten soja en grano,
aceite de soja y harina de soja”.

Uno de sus proyectistas, Fernando Silva Facetti, manifestaba
que el pro­yecto “busca gravar la renta que produce la ex­portación de soja
para in­volucrar en mayor medida al sector en la recaudación fiscal, a
diferencia de los otros proyectos que busca gravar la exportación’’.

Mientras tanto el otro proyecto busca gravar la exportación
de algunos granos en estado natural (soja, maíz y trigo).

La anterior es quizás la iniciativa más discutida por
referentes del gremio de la producción a la vez que es uno de los proyec­tos
más veces lanzado sin conseguir resultados.

Aunque de los dos el más consistente pareciera ser el
relacionado con la ren­ta, ya que los impuestos sobre las exportaciones pueden
llegar a generar distorsiones no deseadas en los mercados, el Con­greso deberá
evaluar los pros y los contras de am­bos para mejorar la equi­dad tributaria
generando la menor cantidad posible de distorsiones.

 

APORTE

En su momento la se­nadora y ex candidata a presidenta de la
Repúbli­ca, Blanca Ovelar, había manifestado en entrevista con 5días que
la soja es una producción masiva que ha desplazado toda esa econo­mía campesina
de subsis­tencia, y si realizamos un análisis de lo que a la olla común del
Estado, es de­masiado poco frente a los que ellos ganan.

Hay sectores que repre­sentan el 10% de la econo­mía, y su
aporte tributario es del 22%, del 12,6% de presión tributaria que te­nemos, en
este sentido necesitamos tener sectores más redistributivos, y en ese marco
precisamente no están los agro-negocios, que necesitan un tributo que
contemplen una mayor contribución con todas las externalidades que tiene el
sector, porque tienen enor­me impacto ambiental; afecta a las familias de la
zona, empobrecimiento del suelo, entre otros que no están contemplados en el
costo y menos en el tributo.

Necesitamos un sincera­miento y una puesta sobre la mesa de
la cultura tri­butaria, porque si hacemos un análisis de la estructura que
hemos presentado, el 70% del ingreso del estado proviene del IVA y del se­lectivo
al consumo, den­tro de este último de US$ 700 millones, casi US$ 500 millones
entra de los com­bustibles.

Esto significa que la nafta común y el 10% que paga­mos por
los artículos que compramos en los super­mercados, representan el monto
principal del ingre­so del Estado.

Sin embargo, los ricos que tienen que pagar de sus rentas,
el Iragro, el Ira­cis, aportan el restante porcentaje. Es un modelo injusto que
requiere revi­sión.

 

 

“El impuesto de las multinacionales”

El presidente de la Unión de Gre­mios de la Pro­ducción
(UGP), Héctor Cristal­do, se refirió al impuesto sobre las exportacio­nes de
los granos en estado natural como el “impues­to de las multina­cionales”.

Comentó que los que más recaudarán son las multinacionales,
más incluso que el propio fisco.

Esto debido a que los mismos tienen capacidad para procesar
alrededor del 55% de la producción nacional, con lo que saldrían con su
producción sin pagar ningún tipo de impuestos.

Mientras tanto, manifestó el líder del gremio, los medianos
y pequeños productores son los que quedarán con la carga real del tributo, de
ser aprobado.

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