‘‘No se puede convertir casa de cambio en financiera’"

  Consultado
sobre el futu­ro de las financieras en un mercado dinámico, el empresario de finanzas Darío Arce
aseguró en que los costos juegan a favor de la banca.

“Sí, realmente uno de los motivos por los que he­mos
pedido el cambio de matrícula de financiera a banco es por el alto costo del
dinero que adminis­tramos como financiera”.

Lamentó que las finan­cieras tengan que manejar altas
porciones de depó­sitos a plazo fijo, lo cual abulta el gasto financiero.

“Las financieras tienen todo a plazo fijo y hace que
realmente los costos sean muy altos y no podíamos entrar a competir de lleno
con los bancos y coopera­tivas”.

Ya el banco hace frente, además de las ventajas propias
ya mencionadas, a costos bajos y una respon­sabilidad de tiesto com­partido.

“Entrando al sistema bancario, sin embargo, podemos
tener un fon­deo a mucho menor costo combinando muy bien la responsabilidad del
riesgo compartido y ver que esto realmente baje los costos y nos permita
competir en operaciones que antes no podíamos realizar”.

 

-¿Qué hacen ahora que no hacían antes?

-Antes no podíamos trabajar con grandes em­presas, con
medianas em­presas, porque las tasas de intereses no nos permi­tían, pero como
veníamos construyendo esta em­presa ya con un departa­mento de riesgo integral
muy bien segmentado entre micro, pequeñas y grandes empresas, facilita mucho el
desarrollo de los negocios bancarios dentro de la plataforma misma de la
financiera que venía ya trabajando con los mismos parámetros de exigencia de un
banco. Entonces eso para nosotros no es un problema, más bien esta­mos
incorporando nuevos clientes de otros segmen­tos que antes no teníamos, con el
objetivo de no per­der a los clientes que tra­bajaban con la financiera, al
contrario, ofreciéndoles créditos más baratos que los que antes ofrecíamos como
financiera.

-¿Estamos ante un es­cenario de extinción paulatina de
financie­ras?

-Mirando un poco lo que pasa en el sistema finan­ciero latinoamericano
–siempre tenemos reunio­nes a través del BID y otros organismos- veo siempre
que hay un proceso: ONG’s que se han convertido en financiera, financieras que
pasan a ser bancos. Es un camino que todos toman.

-¿Qué llevó a este esta­do de cosas?

-Todos los que van cre­ciendo van adoptando mayores reglas que exi­gen
mayores controles y mayor gestión a través de parámetros más rígidos, tanto en
el capital como en el control de riesgo por lo tanto que, de por sí cuando uno
tiene ya una cartera grande, se le exige una infraestructura adecuada para
controlar la cantidad de clientes y el volumen de negocios que tiene, lo que te
lleva a ser banco sí o sí, no se puede ya manejar como financiera.

-¿El caso de Ara sirve como llamada de aten­ción para
la reguladora que se quedó dormida tras una década de cal­ma?

-Lo que hay que tomar como moraleja es que no se puede convertir una
casa de cambio a una fi­nanciera, porque son co­sas totalmente diferentes en
cuanto a reglas de juego y a veces uno quiere pen­sar que uno puede seguir
siendo casa de cambio y es diferente.

-¿Qué tan diferentes?

-Las casas de cambio son especializadas en
ese rubro y las financieras son intermediadoras de riesgo, intermediadoras entre
el ahorro y el crédito y trabajan con una exce­lente administración del riesgo
pero, si se combina mucho con operaciones de cambio, hay que analizarlo muy
bien.

También podría gustarte Más del autor