‘‘La influencia es el activo más importante que posee la marca’’

Asimismo explica que hoy la conversación con los clientes es más importante que nunca, las marcas deben ir más allá del acto pasivo de ofrecer y vender productos o servicios, es decir, es imprescindible cultivar valores culturales, estrategias y características que la hagan única y, sobre todo, que generen una conexión emocional que origine experiencias positivas para el consumidor.

Después de todo, las personas no compran productos, compran lo que sienten en el momento del consumo, lo que se denomina como ?experiencia de marca?, resaltó.

Por esto, la relación de las marcas y las personas necesita evolucionar, y es aquí donde el marketing de la influencia llega para transformar un negocio tradicionalmente basado en la persuasión.

INFLUENCIAR NO ES IGUAL A PERSUADIR

Para entender correctamente este proceso se diferencia que la influencia no es lo mismo que la persuasión, dos conceptos que generalmente se entremezclan.

La persuasión utiliza la comunicación intencionalmente para cambiar una actitud o punto de vista con mensajes y argumentos directos.

Sin embargo, la influencia deja atrás ese mensaje argumentativo, sin pretender cambiar actitudes deliberadamente, con una postura más abierta y colaborativa.

??Cuando la comunicación se basa en la influencia, el eje de la conexión con clientes, la hace la gente y no la marca??, agregó Islas.

En ese sentido comentó que la conexión se fortalece cuando la marca tiene una identidad propia, un propósito claro y sobre todo, cuando acompaña a las personas en su vida diaria con innovaciones o soluciones que generan el vínculo emocional o esa experiencia de marca que se refleja en un aumento de ventas.

Por esto, la influencia es uno de los activos más importantes que puede poseer una marca, porque cuando creamos influencia convertimos a la gente en el medio propio de comunicación, y este es el medio más valioso que existe.

Como parte de la red de una agencia DDB, trabaja la influencia de las marcas a partir de dos ejes estratégicos: el eje de la conexión y el eje de la difusión, los cuales explica a continuación.

EJE DE LA CONEXIÓN

¿Cuál es el valor agregado de la marca a la vida de la gente? ¿Cuáles son las tensiones culturales que se resuelven? Son las cuestiones que plantea Islas para el eje de la conexión.

Esto determina la conexión o relación entre las personas y las marcas.

Más allá de los productos o servicios que se ofrecen, la comunicación debe ser trabajada a partir de ideas y contenidos que emocionen o conecten.

EJE DE LA DIFUSIÓN

En lo que respecta a la difusión plantea nuevamente las siguientes cuestiones. ¿Cuán presente está una marca en la conversación de la gente?

¿Cuán presente está una marca en la vida de los clientes?

??Este eje nos ayuda a entender y conocer la notoriedad de la marca en la mente del consumidor, que se da por esa conversación espontánea en canales online, como por ejemplo los comentarios o reseñas en redes sociales, y también a través de canales offline o el clásico boca en boca??, agregó.

Una marca que influye está siempre en la conversación de la gente y para que esto ocurra se necesitan ambos ejes, ya que con una conexión profunda; pero sin difusión, posiblemente una marca no logre posicionarse en el mercado.

Por otro lado, si se ponen todos los esfuerzos en una gran difusión, pero sin conectarse con la gente, la marca será simplemente una moda pasajera.

Ambos ejes conviven en una simbiosis, que dan el balance ideal para que las marcas sean relevantes en un mundo poluído de mensajes, por eso hoy ninguna marca puede darse el lujo de no saber si realmente le está cambiando o sumando valor a la vida de la gente.

??El poder de la influencia como una nueva forma de hacer marketing, posibilita que una persona se convierta en un consumidor fiel??, finalizó.

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