“Se nota que el Paraguay tiene una hoja de ruta”

Conversamos con el em­presario y referente del sector fluvio-marítimo-portuario y actor prepon­derante en el relaciona­miento comercial entre Paraguay y Uruguay.

DIEGOMOLINELLI
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Conversamos con el em­presario y referente del sector fluvio-marítimo-portuario y actor prepon­derante en el relaciona­miento comercial entre Paraguay y Uruguay.

Alejandro González es presidente de Multimar, grupo del que es vicepresi­dente en su país de origen (Uruguay), donde también ha sido elegido presidente del Centro de Navegación (Cennave) por dos períodos consecutivos.

El hombre de negocios re­cordó sus inicios y aseguró que Paraguay “tiene una hoja de ruta” que le per­mite transitar un camino serio y profesionalizado hacia los desafíos de estos tiempos en materia de co­mercio, transporte y logís­tica.

¿Cuándo y por qué llega a trabajar en Paraguay?

La primera vez que vine a Paraguay fue en 2001, pero estoy vinculado desde 1996, a raíz del posicionamiento de distintas empresas del Grupo Multimar. El moti­vo del primer viaje fue una decisión del consejo direc­tivo regional, que me enco­mendó brindar asistencia al personal en Paraguay en ocasión de un cambio de sistemas contables. Era un nuevo proceso y con él se inició una nueva etapa: la relación con Paraguay. Desde aquel entonces, dis­tintas razones me llevaron a viajar con regularidad a este país.

¿Qué cambios ha notado en el mercado en estas casi dos décadas de acti­vidad en Paraguay?

Muchísimos y muy sig­nificativos, en especial en los últimos 10 años. Desde el desarrollo inmobiliario hasta una gran cantidad de servicios. Y ni que hablar de la producción agrícola, ganadera y el desarrollo de la tecnología. Se ha incre­mentado notoriamente la inversión pública y, si bien todavía no sea suficien­te, uno va percibiendo que Paraguay tiene una hoja de ruta, una política de Estado que apunta al desarrollo sostenido de los sectores productivos y económicos más importantes. Existen nuevas realidades y nece­sidades en Paraguay, como en el mundo, que han gene­rado importantes inversio­nes. Y eso no solo se limita a la inversión de capitales nacionales, sino que es muy importante el nivel de in­versión extranjera directa que existe en Paraguay.

¿Qué ejemplos podría citar?

Por mencionar solo al­gunos ejemplos exitosos, se pueden ver las muchas empresas japonesas que se han instalado en los últi­mos años en el rubro auto­motriz, lo que ha generado muchísima mano de obra y ha reclutado mujeres que cumplen un rol clave en las distintas líneas de produc­ción.

Pero, por sobre todo, exis­te un valor intangible que va en paralelo y casi en si­lencio: la capacitación, la educación y la cultura de trabajo que muestra Pa­raguay, en especial en la fuerza laboral joven, que aparece y mucho en este país.

¿Y en cuanto a la activi­dad portuaria y de nave­gación en la que usted es especialista?

Paraguay tiene un rol principal, con puertos en competencia, cosa que siempre es buena para me­jorar y elevar los estánda­res de servicios.

Esto permite que haya que estar siempre atentos a otorgar valor agregado y a posicionarse como un facilitador del comercio, transmitiendo seguridad. Además, el desarrollo de la flota nacional ha colocado a Paraguay en el top 3 de barcazas y remolcadores de empuje a nivel mundial. A esto se le suman más buques, nuevos diseños y mayor disponibilidad de bodega, con itinerarios semanales que elevan las posibilidades del comercio y de apertura de nuevos mercados.

El fenómeno de las barca­zas que se vive en Paraguay es muy significativo y, en muchos casos, registran actividad muy similar a la de un buque de ultramar. La cantidad de contenedores que transportan de subida y de bajada hacen que regis­tren alrededor de 500 mo­vimientos en el puerto de Montevideo, por ejemplo.

¿Hay diferencias entre el vínculo que mantiene como empresario y el que desarrollas como presi­dente del Cennave?

Son sombreros distintos. Lo que tienen en común es que demandan mucho tiempo, responsabilidad y constancia.

Del mismo modo que es vital desarrollar los nego­cios, basado en las buenas prácticas y ética empresa­rial, desde el punto de vista gremial lo que está bien hay que mejorarlo y, lo que está mal, corregirlo y aprender del caso para que nunca más suceda.

El Cennave es una cámara empresarial nacida el 28 de julio de 1916, una semana después de la creación de la Administración Nacio­nal de Puertos de Uruguay (ANP), organismo que de­pende directamente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

¿Cómo es la relación con Paraguay desde ese ámbito?

La vinculación es muy fuerte pues, desde hace muchos años, existe rela­ción empresarial entre los privados de ambos países, ya sea de forma societa­ria, de representación o, sin dudas, de corte per­sonal. Todas ellas se han fortalecido con el paso de los años.

El rol del comercio exte­rior de Paraguay es clave y vital para nuestras plata­formas portuarias y em­presariales; ya sea desde el giro de agencias, como también en materia de servicios portuarios, ope­radores y depósitos con logísticas que son muy eficientes.

¿Y en materia de inter­cambio comercial?

En términos estadísticos, en 2016 el flujo de conte­nedores con mercadería desde y para Uruguay fue de 80.961 (74,4% del total de tránsitos en Uruguay). En cuanto a volumen (soja, maíz, cemento, clínker), fue algo superior a los 3,4 millones de toneladas. Por todos estos números, en 2016 se conformó la Co­misión del Litoral Oeste en el seno del Cennave, justamente para seguir más de cerca, y el día a día, la realidad de los puertos del litoral uruguayo, dón­de Nueva Palmira tiene un rol protagónico y por don­de el tránsito de la merca­dería con origen o destino Paraguay es de suma im­portancia.

Durante la resolución ar­gentina 1108 que prohibió la carga de exportación argentina a través de los puertos uruguayos, hubo una campaña público-privada muy importante con el sector exportador y naviero-logístico de Paraguay. Y fue más que relevante. Por eso soste­nemos que, más allá de que esa disposición ya no está vigente, hay que tra­bajar todos los días para que esta carga paraguaya siga transitando por los puertos uruguayos.

Para esto ha sido funda­mental el trabajo manco­munado, en el que cabe destacar el desempeño coordinado y pro-activo del embajador uruguayo en Paraguay, Federico Pe­razza, y su equipo. Enten­demos que cuenta con el perfil de embajador que el mundo de hoy exige.

¿Qué fortalezas y de­bilidades entiende que tiene Paraguay en ma­teria de comercio exte­rior?

Paraguay ha crecido mu­cho en estos años, muy por arriba de los demás países de la región. Eso se resume en un crecimiento sostenido. Se trata de un país con un importan­te consumo interno, con muchas empresas nacio­nales y extranjeras ex­pandiéndose.

Tiene un sistema tribu­tario simple y el de me­nor impacto en la región, lo que ayuda a cualquier empresa a desarrollarse. Es un país que pretende posicionarse como indus­trial, posee un sistema que alienta a la inversión con bondades fiscales (maquila) con gran foco en la región y con jóvenes que quieren insertarse en el mundo laboral.

Tal vez lo que deba me­jorarse, y eso es una gran oportunidad, es la pla­nificación más a largo plazo como, por ejemplo, en la Hidrovía Paraguay-Paraná.

¿Qué opina sobre el funcionamiento de la hidrovía? ¿Hay que cam­biar?

Es la salida natural del comercio exterior de Pa­raguay. La región está unida por un increíble sistema de ríos pero, las­timosamente, con los cambios meteorológicos sufre los vaivenes de las crecientes y las bajantes.

Cuando hay profundi­dad, todo marcha bien; el problema es cuando co­mienzan las bajantes, que afectan el normal flujo del comercio, ya sea por restricciones en la nave­gación o por menor capa­cidad de bodega.

Todo eso redunda en un encarecimiento de la cadena de costos, afec­tando el itinerario y viaje completo de los buques apostados al servicio de transporte.

Considero que es vital una Hidrovía con niveles de profundidad adecua­dos y constantes, para que ya no sea un problema el hecho de poder navegar todo el año, durante las 24 horas.

¿Qué rol juega Uruguay? ¿Es posible una alianza estratégica entre los dos países?

Uruguay tiene definido, como plan de negocios, ser la entrada y salida de productos para la región.

Hay lazos de hermandad muy fuertes y existe una perfecta combinación en­tre lo que está sucediendo en Paraguay, en términos de crecimiento, y la vo­cación, conocimiento y calidad de servicios de los puertos del Uruguay.

Puede que se la considere una opinión muy subjeti­va, pero Uruguay puede y debe ser el solucionador del Paraguay que, como país mediterráneo, ne­cesita salidas al mar con adecuados costos, alta eficiencia, seguridad y confianza.

 

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