Bancos que educan a niños en finanzas, crían clientes fieles para el futuro

RSE

Anahi Britez Rettori
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La ley de la siembra y la cosecha también se aplica en los mercados financieros y en esta ocasión los niños y jóvenes son un terreno fértil para sembrar educación financiera y cosechar clientes fieles y responsables.

La organización mundial Child and Youth Finance International, propone a los bancos privados a nivel global el desafío de crear productos financieros para niños y jóvenes que permitan por una parte la inclusión financiera y por otra parte la educación económica como estrategia de responsabilidad social.

Daniele Scauso, gerente de relaciones con autoridades financieras, afirma que esta estrategia de responsabilidad social empresarial es un camino de doble vía, ya que si bien las entidades financieras invierten en la formación y desarrollo de sus comunidades, también están instalando un negocio de mediano plazo, donde las ventajas incluso pueden ser mayores.

“Las instituciones privadas invierten mucho dinero para retener al cliente y hacer educación financiera, dar productos e información apropiada es la mejor manera de que los clientes no cambien de banco. El cliente va a aumentar la confianza con el banco que lo trata de una manera igual y correcta y después se va a expandir a otras personas de su familia”, explicó Scauso.

PRODUCTOS INFANTILES

La Child and Youth Finance International sostiene que también existe una ventaja económica directa para los bancos en la creación de productos financieros para niños. Scauso se pregunta ¿Para qué pelearnos por un pedazo más grande de la torta de clientes cuando podemos agrandar la torta?

Si bien la creación de productos como caja de ahorros infantiles inicialmente no tiene una ganancia para el banco, está introduciendo a su mercado un cliente que luego demandará nuevos productos. “Al principio la creación de un producto para niños puede que no sea muy rentable, pero después ese niño crece y si el banco lo trata bien, sin mentiras, sin esconder gastos, con productos muy claros, ese niño mañana va a pedir un crédito y después una hipoteca y esto es rentable para el banco”, aseguró.

Por otra parte, el hecho de crear productos financieros para niños otorga importantes beneficios para la imagen del banco y llama a los padres y familiares a invertir en él.

REGULACIONES

Todos los productos que sean para niños, justamente por tratarse de niños deben ser controlados, deben estar realmente diseñados para ellos y ser amigables con ellos. Scauso señaló que uno de los principales problemas es que en la mayoría de los países la estructura legal nacional no permite a los niños abrir cuentas, por lo cual la Child and Youth Finance International está trabajando con los reguladores de diferentes países que buscan que cada niño que va a nacer tenga derecho, igual que una identidad nacional, a una cuenta de ahorro.

Incluir a los niños y jóvenes al sector financiero con educación, no sólo redundará en beneficios para el cliente y el banco, sino también para la estabilidad macroeconómica del país.

Instalar la cultura del ahorro en la nueva generación permitirá revertir tendencias de comportamientos financieros poco convenientes.

A nivel local, por ejemplo, el 64% del total de los depósitos se encuentra a la vista, lo cual dificulta el otorgamiento de créditos a plazo y en consecuencia las inversiones, volviendo al país más vulnerable a las crisis internacionales. Si los 1,2 millones de ciudadanos entre 10 y 20 años ahorraran G. 5.000 por semana durante un año, se generaría un capital d e a horros d e G . 3 11 mil millones.

Todos los nuevos ahorros a plazo que se generen, también significan mayor disponibilidad de recursos que pueden ser destinados a créditos a largo plazo, los cuales generalmente son utilizados para las obras de infraestructura, tan necesarias para el desarrollo. Dar educación financiera a las nuevas generaciones que ingresan al sistema financiero, permitirá hacer negocios más sostenibles y lograr una mayor efectividad de la política monetaria del Gobierno.

CULTURA DEL AHORRO Y ESTABILIDAD

MACROECONOMÍA

Incluir a los niños y jóvenes al sector financiero con educación, no sólo redundará en beneficios para el cliente y el banco, sino también para la estabilidad macroeconómica del país.

Instalar la cultura del ahorro en la nueva generación permitirá revertir tendencias de comportamientos financieros poco convenientes.

A nivel local, por ejemplo, el 64% del total de los depósitos se encuentra a la vista, lo cual dificulta el otorgamiento de créditos a plazo y en consecuencia las inversiones, volviendo al país más vulnerable a las crisis internacionales.
Si los 1,2 millones de ciudadanos entre 10 y 20 años ahorraran G. 5.000 por semana durante un año, se generaría un capital d e a horros d e G . 3 11 mil millones.

Todos los nuevos ahorros a plazo que se generen, también significan mayor disponibilidad de recursos que pueden ser destinados a créditos a largo plazo, los cuales generalmente son utilizados para las obras de infraestructura, tan necesarias para el desarrollo.

Dar educación financiera a las nuevas generaciones que ingresan al sistema financiero, permitirá hacer negocios más sostenibles y lograr una mayor efectividad de la política monetaria del Gobierno.

INICIATIVAS GLOBALES

La Child and Youth Finance International es una organización global que tiene como meta lograr la inclusión y la educación de los niños y jóvenes a nivel global.

Trabajan paralelamente con los reguladores nacionales como Bancos Centrales, con las entidades privadas y con las organizaciones de la sociedad civil. Promueven iniciativas como la semana de la educación financiera mundial y la meta de alcanzar el 2015 con 100 millones de niños con cuentas corriente.

En Paraguay, el Banco Central ha iniciado un trabajo de acercamiento con la organización, a fin de lograr la inclusión de programas de educación financiera en el curriculum de educación formal del país.

GRANDES BANCOS, BANCOS PÚBLICOS.

El representante de la organización, Daniele Scauso explicó que los grandes bancos privados también tienen la responsabilidad de involucrarse en la educación financiera de la población, trabajando con las instituciones oficiales como el Banco Central y el ministerio de Educación, porque los bancos de importancia sistémica son "casi instituciones públicas" y tienen la misma responsabilidad ante la población.

PUNTOS DE VISTA

Daniele Scauso, Finance Int. Alberto

"Cuanto mejor los clientes sepan qué pedir al banco y cuanto más el banco se ponga al nivel del cliente , mayor será el tiempo de permanencia con la institución. Todos sabemos que para un banco es más conveniente tener a un cliente por mucho tiempo, que tenerlo por un corto plazo e intentar quitar el mayor rédito posible en ese periodo".

Alberto Acosta, Familiar.

"Los bancos debemos hacer mucha más educación financiera, primero con nuestros propios funcionarios, segundo con los clientes y con la opinión pública en general, porque los servicios financieros son como un auto o moto; si se maneja bien es muy útil, pero si se maneja mal es un peligro incluso mortal para las finanzas personales de la gente".

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