Cómo aprovechar las vacaciones con los chicos, pese al trabajo

STEPHANIE HOECKLE 

DIRECTORA OUIOUI 

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Las vacaciones de invierno son, por lo general, sinónimo de descanso, viajes y un momento para estar en familia. Sin embargo, a quienes todavía tenemos responsabilidades laborales se nos complica un poco administrar el tiempo libre de los chicos y disfrutar con ellos de actividades recreativas sin dejar de cumplir con la rutina del trabajo.

Pero no hay por qué preocuparse, pues con un poco de organización y creatividad, la última semana de vacaciones puede estar llena de instantes que recordar.

Para empezar, es bueno entender que un poco de tiempo para aburrirse contribuye con el desarrollo del proceso creativo de nuestros hijos. Los chicos de hoy, por lo general, tienen una agenda repleta de actividades del colegio y extracurriculares, inclusive los fines de semana. Eso los lleva a entrar en un ritmo rutinario y casi de piloto automático, con poco tiempo para hacer nada y desarrollar la imaginación.

Entonces, las vacaciones pueden convertirse en el momento ideal para estimular su ingenio y descansar, aprovechando el ocio para despertarse más tarde, ver televisión, andar en bici, ayudar en la cocina y jugar. Es importante que les demostremos como padres que para pasarla bien, no es necesario únicamente salir de casa y gastar dinero.

Aún así, mucho tiempo libre puede complicar las agendas de los padres que no están de vacaciones y, por eso, es útil planificar algunas actividades que logren un buen balance entre el tiempo para estar en casa y otras propuestas fuera del hogar.

Para ello, podemos charlar con los chicos acerca de qué tipo de cosas les interesaría hacer a modo de prever horarios y coordinar con otras mamás o familiares, de manera a tener armada la logística de las vacaciones de invierno.

SALGAMOS DE LA RUTINA SIN EXAGERAR

  1. Estar de vacaciones nos habilita a poder dormir y levantarnos tarde, andar en pijamas por la casa y permitirnos algunos gustitos a la hora de las comidas. Salir de la rutina durante las vacaciones puede ser agradable en algunos aspectos, incluso para los padres y madres trabajadores. Prever uno o dos días para tomarnos un poco más de tiempo para almorzar con los chicos o salir un poco antes del trabajo para hacer alguna actividad al aire libre, pueden resultar muy gratificantes. Todo eso, siempre y cuando apartarse de la rutina no convierta la casa en un caos que termine complicando los horarios de los padres, quienes deben levantarse temprano, por ejemplo.

REFORCEMOS LOS ESTUDIOS

  1. Otra manera de aprovechar este tiempo libre es destinar algunas horas al estudio para aquellos niños que tienen materias en las que necesiten un refuerzo. El conocimiento se fija mejor en una mente descansada y organizando algunos periodos cortos para leer y hacer algunos ejercicios. Con respecto a las tareas que suelen traer del colegio para vacaciones, desde el primer día debemos estar al tanto, para no dejar todo a último momento y estresarnos. Haciendo un poco cada día, todo es más llevadero.

PROMOVAMOS EL HÁBITO DE LA LECTURA

  1. La lectura es un hermoso pasatiempo que muchos padres olvidan incentivar. Una propuesta para estas vacaciones sería que cada niño elija un libro para leer durante los días libres y luego ver la película (si la hay) juntos. De esta manera promovemos la lectura y pasamos tiempo en familia. Los libros sobre la flora, la fauna, el arte o la ciencia también pueden inspirar una visita al campo, a una granja, a un museo o al planetario.

PRACTIQUEMOS DEPORTES

  1. Muchos padres optan por aprovechar este tiempo para que sus niños aprendan o practiquen deportes y otras actividades para las que generalmente no tienen tiempo durante los días de colegio. También hay opciones de colonias de vacaciones con horarios fijos de lunes a viernes, que ofrecen diversos tipos de actividades recreativas para pasar el tiempo y socializar con otros niños de la misma edad.

ENCONTREMOS TIEMPO PARA ESTAR JUNTOS

  1. Este es el momento ideal para recordar lo divertido que fue ser niños. Revivamos algunas de aquellas actividades que disfrutábamos hacer en nuestras vacaciones y compartámoslas con nuestros hijos. Armar una pijamada en el living de la casa, ver una película familiar con un bowl gigante de pororó, acampar en el jardín, hacer un viaje de fin de semana al campo, juegos de mesa, completar un crucigrama, remontar una pandorga o armar un rompecabezas luego de la cena, cocinar una comida especial… pueden ser actividades sencillas pero inolvidables para compartir en familia. Si, además, podemos contar con los abuelos o los tíos, tendremos una ayuda extra muy importante durante las vacaciones. ¡A disfrutarlas!

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