A 20 años de la crisis financiera de 1995, analizamos las causas

Claudio Sánchez

@cldiosanz 

 Cuando en 1995 los bancos General y Bancopar fueron intervenidos, dando inicio a una larga y profunda crisis financiera que diezmó el sis­tema regulado, acabando con más del 50% de los bancos y más de dos tercios de las fi­nancieras que operaban, es­talló un problema que llevaba más de una década instalada en las entrañas de las finan­zas paraguayas.

 

Es lo que explicó Alberto Acosta Garbarino en el pro­grama radial Negocio Re­dondo de la 1330 AM, donde se extendió sobre las causas de la crisis, el proceso y la recuperación de la banca a 20 años del inicio de aquel negro episodio.

 

-¿Cómo se origina la crisis del 95?

-Hay que situarse en la dé­cada del 70 y el 80, en la época de Itaipú. En el 70 es donde se abren una cantidad impor­tante de bancos. Vienen ban­cos internacionales, como el Chase, como el Bank of Ame­rica, como el Banco de Bos­ton, atraídos por la bonanza de la época de Itaipú, a lo que se suman los paraguayos, be­neficiados de alguna manera también por la bonanza de Itaipú; había mucha plata y se comenzaron a abrir bancos privados paraguayos: bancos Unión, Bancopar y General fueron los bancos que nacie­ron en esa época de finales del 70.

 

-¿Y después de la obra?

-Después de Itaipú vino un período de estancamiento en los 80. En el 82/83 hay una caída fuerte el PIB y los ban­cos extranjeros se van del país; se fueron y vendieron los bancos a grupos para­guayos que se quedaron con aquellas instituciones que estaban con problemas y, ya había una cantidad relativa­mente importante cuando viene el golpe del 89.

 

-¿Cuál era el contexto glo­bal de entonces?

-Ya estábamos en el final de la guerra fría, cae el Muro de Berlín y el modelo económico que el mundo reclamaba era el de libre mercado. Cuando viene la revolución del 89, el enfoque económico que tuvieron las autoridades de aquel momento fue el de li­beralizar toda la economía paraguaya al influjo de las corrientes que venían de Washington básicamente.

 

-¿Y cómo estaba la regula­ción?

-Era un momento en que la banca estaba muy regulada. El encaje legal estaba en casi 42%, o sea que prácticamente la mitad de las captaciones iba al Central y no se podía disponer de ese dinero. De esa mitad que sí se podía prestar, otra vez había un condicionamiento que el 50% tenía que ir al sector produc­tivo: agricultura, industria y exportación.

 

-¿Y qué sucedió con la libe­ralización?

-Lo que ocurre cuando se quiere pasar de un siste­ma muy regulado, en el que prácticamente los bancos no podían hacer absolutamente nada, a un sistema libre –y eso está escrito en los ma­nuales de los organismos multilaterales, cómo se hace para liberalizar, en qué fre­cuencia se va soltando. Si hay bancos que están enfermos, primero hay que sanear al sistema a través de la exigen­cia de capital, fusiones, etc.

 

-¿Qué es un banco enfer­mo?

-Es un banco que tiene una cartera de créditos mala. Para hacerlo sencillo: un banco solamente va a la quiebra por malos créditos. No hay que olvidar que el negocio bancario es un negocio de captar depósitos del público y prestar ese dinero al público, es un negocio de intermedia­ción donde el capital propio del banco, por más capita­lizado que esté, el capital es muy inferior en relación al total de depósitos del público que maneja.

 

-¿Y qué lleva a una quie­bra?

-Van a la quiebra cuando se prestó mal y no se puede re­cuperar ese depósito y, el de­positante empieza a pedir su depósito. Un banco que tiene problemas no es sino un ban­co que tiene malos créditos.

 

-¿La crisis es producto de malos créditos?

-El crédito malo tampoco es algo que ocurre de un día para otro, sino que se va llegando en un proceso de largo plazo donde se presta a alguien que no paga, hay una refinancia­ción y así va yendo hasta que llega un momento que en que ya no puede pagar.

 

-¿La situación económica ayudó?

-Si la economía está mal, no hay ventas, empleados son despedidos, el primero no paga su crédito comer­cial, el segundo no paga su préstamo personal, o sea que automáticamente una crisis económica se refleja en el sistema financiero con un aumento de la morosidad.

 

-¿Cuál fue el principal error de las autoridades?

-El primer error del Go­bierno de Rodríguez fue li­beralizar de golpe el sistema cuando había bancos enfer­mos, en lugar de sanar a los enfermos para que compitan con los sanos. Se debió haber puesto capital, vender a otros grupos el banco, fusionar con bancos más grandes. Lo últi­mo que hay que hacer es ce­rrar el banco, porque cuando se cierra el banco el que pier­de es el ahorrista, no tanto el accionista, aparte de que se pierde confianza, etc.

 

-¿Y una vez saneado?

-Tras el saneamiento debe venir la mejora de la super­visión. Si van a ser libres los bancos para poder competir en el mercado, hay que tener un sistema de supervisión mucho más estricto, mucho más profesional y luego hay que crear un sistema de ga­rantía de depósitos porque, si les dejás libres para que compitan, por las mismas características de la econo­mía capitalista del mercado en cualquier negocio, algunos van ganando y otros van per­diendo, a algunas les va mal y van a la quiebra, que es el proceso normal del mercado capitalista.

 

-Pero los fondos de garan­tía son mínimos.

-Hay que tener un sistema de garantía de depósitos para que si algo ocurre por lo me­nos el pequeño ahorrista re­cupere su dinero.

 

-¿Se empezó por el final en Paraguay?

-Lo que se hizo en la época de Rodríguez fue, prime­ro liberar. Los enfermos no pudieron competir con los sanos y empezaron a caer. A partir de 1995 empiezan a caer y, en lugar de sanearlos, los mataron, todos los que cayeron desaparecieron.

 

-Muchos dicen que en lu­gar de crisis lo que hubo fue una depuración del sistema financiero.

-Cuando a mí me dicen ‘se saneó el sistema’, yo digo que no se saneó, se mató a los enfermos, lo cual hizo que de cerca de cuarenta institu­ciones hayan quedado menos de 14, lo mismo que las fi­nancieras, que de un número cercano a las 60 no quedaron más que 13 ó 14. Todos los de­más murieron, y eso significó que mucha gente perdió sus depósitos, muchas zonas del país se quedaron sin servicios bancarios.

 

-¿Dónde reside la impor­tancia de la banca para el común de la gente?

-Es importante que la gente sepa que el servicio bancario es un servicio público, como al agua, como la luz, como el teléfono; si no se le pone a la población un servicio banca­rio se le está condenando a la pobreza. La gente mayor que escuche la radio se va acordar de las películas de cowboy de la época del far west ameri­cano, en todas esas películas vos encontrabas: la cantina, el sheriff y el banco, enton­ces, si no ponés un banco, cómo mueve su dinero la gente.

 

-¿En el 95 se privó a la gen­te de bancos?

-Con la caída de tantas instituciones muchas po­blaciones del interior que­daron sin bancos. Fijate que cuando comienza la crisis el total de créditos que había en Paraguay era casi US$ 2.000 millones y cae a US$ 800 millones en siete años. Lo mismo pasa con los depósi­tos que estaban en US$ 2.000 millones y caen a US$ 1.400 millones.

 

-Y aquellos que sobrevi­vieron, ¿por qué lo hicieron?

-Te puedo hablar del caso concreto de Familiar que, como casa de crédito en el año 67, se convirtió en finan­ciera en el 92 en medio de la bonanza todavía, sobrevivió como financiera hasta el 2008, creciendo de manera tal que hoy es banco.

 

-¿Qué hizo para superar la crisis?

-Suelo repetir lo que hizo Familiar y lo que habrán he­cho otros también no sólo para sobrevivir, sino que crecer en ese período de cri­sis, son tres cosas y las tres tienen que ver con temas de valores éticos. Cuando viene doña Rosa a depositar todo lo que su marido le dejó en el banco, su vida está depo­sitada. Eso es lo primero que el banquero tiene que tener claro, que es el depositario de la confianza del público, que tiene que manejarlo con celo y profesionalismo.

 

-¿Existe una profesión “banquero”?

-La banca es una profesión como la de ser médico, la de ser ingeniero, que requiere profesionalismo, requiera de técnica, requiere de gente que conozca cómo se maneja eso. Que fue lo que se vio en la época de crisis, que mucha gente que no sabía nada de banca, entró a la banca.

 

-¿Entró mucha gente que no sabe de banca?

-Entró gente que no te­nía valores éticos y legales también en algunos casos y empezaron a prestarse a sí mismos. La verdadera causa de la quiebra de la mayoría de los bancos y financieras: fue la falta de profesionalismo, luego el tema de confundir lo que es administrar con, pres­tarme a mí mismo, que son los créditos vinculados –la mayoría de las empresas que cayeron tenían mucha plata de los depositantes prestados a sus propias empresas- y ló­gicamente ahí se produce un conflicto de intereses porque si mi empresa no puede pagar yo no me voy a demandar a mí mismo.

 

-¿Y los famosos ahorros en negro?

-El tercer elemento era ya la economía en negro muy grande que había, que hizo que aparezcan también los depósitos en negro, lo que ya ronda la ilegalidad por­que no se registraba en los balances del banco; estaban captando con la figura y la estructura del banco pero no registraban en la conta­bilidad. Había contabilidad negra gris y de todos los colores.

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