A barco nuevo, baqueano viejo

POR EDUARDO AMMATUNA
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ABOGADO

Para ser rentables, los servicios de marina mercante requieren inversiones cuantiosas y una gestión ferozmente eficiente. Esa práctica metódica comienza en tierra: sin una asesoría legal íntegra que estructure la inversión desde el inicio y acompañe su ejecución, cuidando los intereses de los inversores, estaremos navegando hoy para naufragar mañana. La normativa es navegable y debe aprovecharse como una oportunidad.
La legislación paraguaya prevé una serie de regímenes para incentivar inversiones. Más específicamente, en el área del transporte fluvial, nuestra normativa regula tanto el financiamiento de las embarcaciones como su incorporación al país con beneficios fiscales; identificar aquellos regímenes que se adecuen mejor a cada inversión, permite sacar el mayor provecho de ellos. Además de la hipoteca naval y de los beneficios fiscales otorgados por la ley 60/90, en el ámbito fluvial sobresale el leasing, que permite hacerse de embarcaciones.

En Paraguay, el leasing se encuentra establecido en la ley N° 1.295/98, la cual, a su vez está reglamentada por el decreto N° 6.060/05 (la “Ley de Leasing”). Para la aplicación de la Ley de Leasing al ámbito fluvial, la misma es complementada por los decretos 1.994/14 y 4.787/16 y, la resolución del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (“MOPC”) N° 1.791/14.

¿FINANCIERO U OPERATIVO?
La Ley de Leasing regula dos tipos de leasings: el financiero y el operativo.
Si bien esta ley no explica claramente la diferencia entre un tipo de leasing y otro, desde la perspectiva fluvial, el leasing que nos interesa es el financiero. Este tipo de leasing consiste en el arrendamiento de bienes con opción irrevocable de compra a favor del locatario (el “Tomador”) al finalizar el plazo del contrato.
Como su nombre lo dice, el leasing financiero, a diferencia de un arrendamiento común, permite la financiación del bien en cuestión (en nuestro caso, la embarcación) durante la ejecución del contrato. Esto es, ya que cada cuota del leasing incluye una porción del precio de la embarcación. En consecuencia, si al finalizar el contrato el Tomador ejerce su opción de compra, sólo deberá abonar el valor residual de la embarcación.

PABELLÓN NACIONAL PARA EMBARCACIONES BAJO LEASING
El decreto 1.994/14 posibilita la incorporación temporal a la bandera paraguaya de las embarcaciones arrendadas bajo la modalidad de leasing. Esta es una de las principales ventajas que ofrece el leasing a los armadores nacionales.
A este efecto, sin perjuicio a los demás requisitos que deben cumplir las embarcaciones -principalmente técnicos- y sus armadores, se debe acreditar simplemente que (i) el contrato de leasing cumple con las formalidades requeridas por la Ley de Leasing; y, (ii) el contrato refleja la financiación de la embarcación al Tomador. El plazo máximo de incorporación es de tres (3) años, prorrogables excepcionalmente por hasta tres (3) años más. Esto es un punto importante a tener en cuenta al momento de la negociación de los términos que regirán el contrato de leasing.
Vencido el mencionado plazo máximo, para que las embarcaciones continúen bajo bandera paraguaya, deben ser incorporadas a la misma en forma definitiva. Para esto, indefectiblemente se debe acreditar ante la Marina Mercante y el MOPC, el cumplimiento de los requisitos exigidos para la incorporación definitiva de embarcaciones usadas. OTRAS VENTAJAS
Los principales beneficios que trae el leasing a los armadores locales son:
(I) El bajo costo para su formalización;
(II) Permite la financiación del valor de la embarcación;
(III) Permite al Tomador la explotación comercial de la embarcación, ínterin su valor es financiado;
(IV) Si la operación se estructura de forma adecuada, permite la financiación de los impuestos aplicables a la adquisición de la embarcación;
(V) Otorga a las partes contratantes libertad de negociación de ciertos términos comerciales de la relación (principalmente, plazo y precio);
(VI) La propia embarcación se convierte en la garantía de la operación;
(VII) Si el contrato está correctamente instrumentado e inscripto, la embarcación no puede ser embargada, secuestrada o rematada por deudas de su propietario posteriores a la inscripción del leasing; tampoco puede el propietario hipotecarla; y,
(VIII) El propietario solo puede recuperar la embarcación si el Tomador incumple ciertas obligaciones indicadas en la Ley de Leasing o, si el Tomador no ejerce su opción de compra al finalizar el contrato.
El leasing es aplicable tanto a embarcaciones de construcción nacional como extranjera. En este último caso, además de los beneficios arriba indicados, el leasing permite al Tomador la importación temporal de la embarcación en cuestión, por el plazo establecido en el contrato respectivo.

Asimismo, si al momento de importación temporal el Tomador presenta a la Dirección Nacional de Aduanas el contrato de leasing inscripto en los registros públicos paraguayos, o en su defecto, otorga una fianza a favor de la institución, la obligación de pago del Impuesto al Valor Agregado, correspondiente a la importación, queda suspendida hasta el momento de la importación definitiva de la embarcación, en el caso que el Tomador la compre.

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