Novak Djokovic y Serena Williams confirmaron su favoritismo en el césped londinense

Novak
Djokovic se impu­so ante Roger Federer en gran partido que tuvo un alto nivel
deportivo. El de Belgrado suma su segundo Grand Slam, Wimbledon 2015, de la
temporada y sigue firme en el primer lugar del ATP.

El primer
set fue muy disputado, ya que ninguno de los dos daba la pelo­ta por perdida y
si uno de ellos se hacía de un game, inmediatamente, el rival emparejaba todo.
Así, el serbio y el suizo llegaron a los 6-6 y todo se deci­dió en el tie
break, donde ??Nole?? fue superior por 7 -1 y mostró un buen nivel de juego.

La cuarta
manga comen­zó de buena manera para Roger Federer, ya que tomó ventaja en el
inicio del mismo, pero en el siguien­te game se le complicó y el serbio comenzó
a tener el control del set. Después del 2 a 2, el líder de la clasi­ficación
mundial comenzó a sacar ventajas e, incluso, logró un break importante para
dejar sin esperanzas a su contrincante.

Así,
Djokovic estaba en el 5-3, por 40 a 15 y sólo le faltaba una bola para ser el
nuevo campeón y lo con­siguió. Ahora, el número uno del mundo se coronó en el
verde de Londres por segunda vez consecutiva y llegará más motivado para el
siguiente reto: US Open.

MUJERES

La
norteamericana Sere­na Williams se proclamó campeona de Wimbledon por sexta
vez, sumando su 21º título de Grand Slam, a uno solo de los 22 de Steffi Graf.
Lección de autori­dad de la estadounidense abortando el sueño de la española
Garbiñe Mugu­ruza, que durante treinta minutos sí mandó en una final que acabó
perdiendo por 6-4 y 6-4 en 1 horas 22 minutos.

Otra muestra
de que la número uno mundial Se­rena Williams juega, a sus 33 años, su propia
liga. Cuando rinde al máximo, intocable para el resto de las mortales. Fue
humana al inicio, presa de los ner­vios. Tres dobles faltas y break de entrada
en el jue­go inicial.

Cinco juegos
consecuti­vos de la norteamericana, y primer set 6-4 en 44? y 1-0 en la segunda
manga. Una marcha más. Ejer­ciendo de leyenda del tenis ante una Garbiñe supe­rada.
Con 5-1 y todo listo para sentencia, la emoción que merece una final de
Wimbledon. La que se ve ganadora, duda, la que se cree ya perdedora se suel­ta.
Tres juegos seguidos de la española y saque para igualar la manga.

Para Serena,
la gloria y 2,6 millones de euros. Garbiñe, un consuelo de 1,3 kilos. Lloró de
emoción porque los 15.000 especta­dores de la Catedral, pre­miaron su esfuerzo
y tenis con una cerrada ovación, a la que también se unió la campeona.