“Ahora está surgiendo una efervescencia social”

Sara Ayala

Juan Pablo Fernández

Las tragedias del siglo XXI, el sistema educativo, la salud pública, las imponentes desigualdades sociales, los desastres del medio ambiente y la justicia prostituida son las que bajan la intensidad del sistema democrático, señaló el sociólogo y comunicador Carlos Martini en comunicación con 5días.

Mencionó el último informe de la Coordinadora de Derechos Humanos, donde se lee que Paraguay tiene una alta prevalencia de personas que aceptaría un régimen autoritario, que representaría el 25%.

“Es grave en un país como el nuestro, porque cumplimos 30 años de democracia. Considerando el pasado autoritario, debe inquietar”, indicó el comunicador.

También dijo que al comparar con el apoyo a los partidos o la confianza en ellos, solo es aprobado por el 11%. “En la democracia representativa son esenciales, lo que ocurre es que solo el 11% confía en ellos, es inquietante”, agregó.

En estos 30 años a su criterio no se pudieron generar las políticas públicas necesarias, para lograr la satisfacción para los ciudadanos a su vez.

IMAGEN REGIONAL
Los países latinoamericanos están teniendo un reflujo después de gobiernos populistas y de centro izquierda según Martini, pero “viene un péndulo que se mueve hacia gobiernos muy conservadores. En el caso de Paraguay, un país con muy poca capacidad internacional, lo más probable que pueda ocurrir son algunas cuestiones que tiene que ver con las consecuencias económicas por lo de Jair Bolsonaro y Mauricio Macri”.

PUNTO DE QUIEBRE

La marea social que llegó de la mano de un nuevo gobierno movió en partes el avispero, Martini considera que “los ciudadanos auto convocados de manera tímida un 2 de agosto durante 3 a 4 meses generaron un tipo de marea social; apoyado en la presión mediáticamente, redes sociales”.

Es así como “las manifestaciones en las calles lograron resultados en torno a arrinconar a ciertos políticos con sospechas de corrupción, eso no se dio en ningún momento con tanta fuerza en toda la transición”, destacó Martini.
A partir de ese punto de quiebre, se iniciaría lo que para Carlos Martini es la segunda transición, la primer fue con el golpe cívico-militar contra Stroessner.

“Ahora está surgiendo una efervescencia social ciudadana, ahí es donde es muy positivo, independiente de las políticas que puedan realizar Macri en Argentina y Bolsonaro en Brasil, vamos a seguir siendo dependientes porque somos el más chico entre los tres”.

EL HIJO DEL
STRONISMO
Al mismo tiempo que Venezuela sufre una crisis institucional y lucha por reencontrarse con la democracia, en Paraguay aparece la figura del presidente de la República, Mario Abdo, que según Martini no representa una amenaza para el sistema democrático pese a ser el hijo del exsecretario del dictador Alfredo Stroessner.

“Mario Abdo aunque quisiera, no podría retrotraer al Paraguay a la década de los ochenta, se levanta y se siente incómodo porque su padre era secretario de Stroessner”, recalcó Martini.

Aclaró que en la actualidad el margen de maniobra del presidente es un muy limitado, para hacer un tipo de auto golpe como Alberto Fujimori en Perú, “lo veo alejado de eso porque su margen de maniobra es limitado”, agregó.

El desafío es no llegar a la implementación del líder mesiánico que llega a la gente pero pasa por encima de las instituciones, apuntó.

Finalmente, resaltó la importancia de una justicia igual para todos, que hoy en día brilla por su ausencia.

“Es una de las tragedias, la justicia prostituida”, finalizó.

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