China amenaza a EE.UU. con dejarlo sin tierras

Trump anunció nuevos aranceles para el país asiático

La advertencia es el último capítulo en un conflicto que se intensificó desde que el presidente Donald Trump anuncio nuevos aranceles y decidió poner al gigante chino de telecomunicaciones Huawei en su lista negra.

Ayer Huawei anunció una acción ante la justicia estadounidense contra la legislación que prohíbe a las agencias federales usar sus productos en nombre de la seguridad.

La semana pasada se publicaron imágenes del presidente Xi Jinping visitando una fábrica de tierras raras en Ganzhou, en el centro de China, una indicación de su amenaza de poner fin a las exportaciones.

diversas versiones
Las acciones de las compañías de tierras raras subían este miércoles en las bolsas de Shangái y Shenzhen.

Un responsable de la Comisión de Desarrollo Nacional y Reforma, que planifica la economía china, también habló de la cuestión el martes sin aclarar sin embargo la posición del gobierno, asegurando que la prioridad es “servir primero nuestras necesidades domésticas”.

En cambio los medios oficiales se mostraban más agresivos este miércoles.

“Al librar una guerra comercial contra China, Estados Unidos corre el riesgo de perder el suministro de materiales vitales para mantener su fortaleza tecnológica”, dijo la agencia oficial de noticias Xinhua en un comentario.

El periódico estatal Global Times advirtió por su parte en un editorial que ” Estados Unidos lamentará haber forzado la mano a China en las tierras raras”.

“Creemos que si Estados Unidos suprime cada vez más el desarrollo de China, tarde o temprano, China usará las tierras raras como arma”, dijo el periódico nacionalista.

DEPENDENCIA
China produce más del 95% de las tierras raras del mundo, y Estados Unidos depende de China para el 80% de sus importaciones.

Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos indispensables para la fabricación de teléfonos inteligentes a televisores, pasando por cámaras y bombillas.

China podría perjudicar a las compañías estadounidenses en una batalla más amplia para dominar el futuro de la alta tecnología.