Fernández ante un tribunal por corrupción

Investigada por el reparto discrecional de la obra pública

La expresidenta, senadora y ahora aspirante a la vicepresidencia de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, encaró ayer la primera audiencia de un juicio en su contra por corrupción que se llevará a cabo en paralelo con la campaña para las elecciones de octubre próximo.

Apenas el sábado, Fernández sorprendió al anunciar que secundará a su exjefe de gabinete Alberto Fernández -con el que no tiene parentesco- en la fórmula presidencial, en un intento por atraer a otras facciones del peronismo, actualmente fragmentado.

Vestida con un traje de falda y chaqueta azul marino con una blusa blanca, la exmandataria llegó a la sede del tribunal poco antes del mediodía local, la hora pautada para el inicio de la audiencia. Un puñado de militantes de su corriente de izquierda del peronismo la despidió entre vítores cuando partió de su departamento en el elegante barrio de Recoleta, en Buenos Aires.

La causa conocida como Vialidad es la primera que llega a juicio oral. Se extenderá aproximadamente por un año, con audiencias semanales. Kirchner está obligada a presentarse en esta primera audiencia, pero luego podrá delegar en sus abogados las comparecencias.

POSTURA
Según la querella, muchas de las obras adjudicadas en la provincia de Santa Cruz (sur de Argentina), de donde era oriundo su esposo, el ya fallecido expresidente Néstor Kirchner, fueron pagadas pero no terminadas y los trabajos tuvieron sobreprecio. Además del propio Lázaro Báez, también están imputados en este caso el exministro de Planificación Julio de Vido y el exsecretario de obras públicas José López, ambos bajo detención.

Fernández de Kirchner sostiene que los procesos judiciales en su contra son una “persecución política” que sirve de distracción en medio de la crisis económica.

“Claramente no se trata de hacer justicia. Solo armar una nueva cortina de humo que pretende distraer a los argentinos y las argentinas -cada vez con menos éxito- de la dramática situación que vive nuestro país y nuestro pueblo”, sostuvo este martes en un mensaje por redes sociales.

Según Kirchner, el juicio es “un nuevo acto de persecución con un único objetivo: colocar a una expresidenta opositora a este gobierno en el banquillo de los acusados en plena campaña electoral”, adelantó en su cuenta de Twitter.