El liderazgo es clave para lograr el éxito empresarial

Pablo Álamo experto en empresas familiares

5Días habló con el Director Académico del programa “Family Business, gestión y liderazgo para trascender”, organizado por Next Consultora, que inicia el próximo 22 de agosto en Asunción. Se trata de un programa completo de 7 módulos con expertos internacionales más una semana internacional en Argentina, donde se abordarán las principales necesidades y problemáticas de las familias empresarias. El Dr. Pablo Álamo, que sostiene que las empresas familiares tienen el potencial de ser el mejor lugar para trabajar, afirma que “ellas necesitan abordar a tiempo el reto de la transformación si quieren trascender en el tiempo con posibilidades de éxito”.

Pregunta: ¿Por qué pocas empresas familiares logran llegar a la tercera generación?
Respuesta: Los factores son muy variados y difieren de una empresa a otra, de una familia a otra, aunque observamos que suelen repetirse siempre algunos patrones.

P.- ¿Cuáles son?
R.- En mi opinión, el factor más importante es la cultura. Todas las grandes empresas familiares que han logrado permanecer en el tiempo han conservado una unidad cultural muy fuerte a pesar de las naturales diferencias que se dan en las distintas ramas familiares. El patrón cultural es un claro determinante del éxito, de la misma forma que los conflictos y las divisiones suelen llevar a la caída o descalabro de poderosos emprendimientos. Además, solemos ver que las empresas familiares que fracasan han retrasado la sucesión, no cuentan con una estrategia de transformación y caen en algunas malas prácticas de gestión que hacen menos competitiva la empresa en el largo plazo.

P.- ¿A qué se debe que las empresas fracasen en la sucesión?
R.- Depende mucho de cada situación y es importantes analizar bien cada caso. Por lo general, nos encontramos con frecuencia que la prepotencia de los líderes, que creen que su criterio y fórmula de gestión siempre será válida, es un freno determinante.

P.- ¿Cómo vencer esa prepotencia de los líderes?
R.- Es muy difícil vencer al ego. A todos nos pasa en algún ámbito de nuestra vida, que nos aferramos a algo en lo que firmemente creemos y no sabemos ser flexibles y ceder. Si no cedemos, perdemos grandes oportunidades. Cuando imponemos nuestro criterio, perdemos al mejor talento o sucede algo peor: lo volvemos mediocre, insignificante, sin motivación, sin brillo. En las organizaciones donde trabajo, intentamos generar una cultura de la mejora continua, de contar con órganos de gobierno sólidos e independientes, una estrategia de “escuchar continuamente a la organización” y la formación constante. Si quieres trascender, es fundamental el buen gobierno, aprender a escuchar a los demás y no dejar de estudiar, de aprender, de perfeccionarse, de poner a prueba lo que sabemos. Con este espíritu creamos en Next el programa “Family Business, gestión y liderazgo para trascender”.
P.- ¿A quién está dirigido el programa y qué beneficios tiene?
R.- Es un programa para las familias empresarias que se encuentran en un momento de cambio y grandes retos. Todos los familiares que trabajan en una empresa familiar, incluso los propietarios que no están en la gestión diaria, pero tienen un rol estratégico en la familia empresaria, los talentos jóvenes que pueden jugar un rol clave en el futuro, pueden disfrutar de un programa breve pero intenso con expertos internacionales.

Los beneficios de este programa son muchos. En mi experiencia, la principal ventaja de estos programas es “poder ver algo diferente de alto impacto” de la mano de Next Consultora, un referente en Paraguay por la calidad profesional y humana de sus fundadores, las doctoras Selene Rojas y Tina Acosta.

Este tipo de programas ofrecen algo muy valioso: sólo saliendo del día a día, sólo cuando tomamos distancia de las cosas que nos ocupan la mente y absorben toda nuestra energía, podemos “descubrir” los cambios que realmente necesita hacer la empresa y, en primer lugar, los líderes. El liderazgo es el principal determinante del éxito empresarial. La falta de liderazgo te condena: es sólo cuestión de tiempo.