Congreso de RSE pone énfasis en economía circular

Analizaron desafíos actuales cuidando el futuro

La Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC) realizó la 11° edición del “Congreso Internacional de Responsabilidad Social Empresarial y Sustentabilidad”. En la ocasión se presentaron a diversos disertantes nacionales e internacionales, entre los cuales se resaltó la necesidad de la construcción de una economía que sea restaurativa y regenerativa.

La gerente senior manager sustentabilidad de Coca Cola (Brasil), Thais Vojvodic, trató con profundidad este tema en su presentación, centrándose en la economía circular, la cual pretende dar una “segunda vida” a los residuos. Esta alternativa reduce los desechos que quedan en una producción como así también el uso de los recursos naturales, los cuales son limitados.

ECONOMÍA CIRCULAR
La disertante brasileña definió a este concepto como una alternativa a la economía lineal que hoy funciona en la sociedad. Esta última se refiere a utilización de recursos naturales, producción, consumo y descarte.

“La economía circular es un pensamiento de nada se desperdicia. Todo en el final del consumo se vuelve para la misma cadena. Hoy el reto se centra en la transición de un modo a este otro. De igual manera si pensamos de forma conceptual, esta última es mucho más ventajosa que la lineal para la economía. Así estaríamos utilizando menos recursos naturales, y no estaríamos descartando nada. En términos de ventajas, la circular resulta mucho más lógica”, expresó Vojvodic.

Adentrándose en un aspecto en particular habló de la especificidad de materiales en el ámbito de los empaques, los cuales hacen toda la diferencia en la circularidad. “La lata de aluminio, por citar un caso, es un material 100% reciclable. Cada material tiene una reciclabilidad diferente. Incluso en el caso de los plásticos, que presentan siete tipos distintos, cada uno de estos tiene un grado de reciclabilidad distinta, y es más o menos potencialmente reutilizable. Las utilidades que se pueden dar a estos son diferentes. Este entendimiento de la segunda vida del producto es esencial para poder pensar en una economía circular”, refirió.

PILARES
Para trabajar con una economía circular citó tres pilares esenciales para su funcionamiento; uno de ellos es el diseño del producto. Este no es un reto del equipo de sustentabilidad de la marca, sino también del marketing, equipo de diseño y de innovación, todos tienen que tener esta mentalidad.

El otro es el “reuso”, que consiste en utilizar el mismo empaque muchas veces. “En Coca Cola tenemos un ejemplo de esto, que es el envase retornable. En Paraguay, el 48% de las ventas son de este tipo de formato de producto. Este número es poco conocido y muy significativo. Y desde luego, el tercer pilar es efectivamente el recupero y el reciclaje”, declaró Vojvodic.
“Si queremos que las personas cambien de comportamiento, precisamos comunicar eso. Fomentar al consumidor a cambiar de hábitos. Desde este año, relanzamos en muchos países de América Latina la botella retornable. No es solo una botella más barata y un producto más accesible, sino también es un envase que no genera residuos. La repercusión con los consumidores ha sido muy positiva”, finalizó.

REPERCUSIONES
“Con mucha alegría finalizamos nuestro XI congreso internacional de RSE. Esta edición respetó el formato de años anteriores que incluye conversatorios, paneles y talleres. Combinamos las ponencias locales con las internacionales, y también generamos un intercambio de experiencias entre los participantes”, expresó Juan Luis Ferreira, presidente de la ADEC.

El evento contó con el apoyo de varias empresas extranjeras, con la presencia diferentes disertantes, así como también múltiples referentes locales. Con estos se compartieron experiencias relacionadas a lo que se hace aquí en Paraguay.

El presidente de la ADEC dijo que desde que empezaron a hablar de responsabilidad social en ADEC hace 20 años, buscan que este tema sea parte del día a día del empresario, que siempre se mejore y que se tengan en cuenta nuevos desafíos.

“Este evento forma parte de un plan de actividades que dura todo el año. A este congreso se le suma el diplomado que se realiza con la Universidad Católica, el cual ya va por su tercera edición, así como también seminarios en el interior del país. El concepto está ahí, aún queda mucho por hacer, pero el objetivo de esto es compartir, aprender y salir mejor”, mencionó Ferreira.

Como reflexión Ferreira concluyó que en Paraguay hay mucho trabajo, no solamente en cuestión de bosques, los cuales han reducido considerablemente su volumen, sino también en aspectos como la calidad del aire y del agua y el tratamiento de residuos.
“Debemos tener conciencia de que lo que hacemos hoy tiene impacto en todo el mundo. Pero además de todo esto, tiene que ver con una actitud empresarial de cuidar del prójimo y considerar el impacto de nuestras operaciones en el futuro de las generaciones venideras. El desafío está en equilibrar y cuidar lo que hacemos hoy, para que no perjudique a los que vienen después”, manifestó.