Paraguay podría ser cuna de veleros

Deporte cada vez más conocido en el país

Magali Fleitas – @magalifleitas

 

Esta época veranie­ga es propicia para realizar deportes al aire libre, especial­mente que tenga que ver con el mundo acuático. Uno de ellos es la vela, deporte que poco a poco se abre paso entre los paraguayos. 

Oliver Gayet, conocido sommelier, es también un profesional en el de­porte velero y profesor. El mismo manifestó que es una pasión heredada, ya que desde pequeño se crió surcando aguas.

“Es un deporte que mucha gente desconoce, sin em­bargo, el Paraguay tiene muchísimas posibilidades de poder crecer, avanzar e introducir buenos atle­tas. Tenemos un área muy grande cerca de Asunción a menos de 25 km que es el Lago Ypacaraí, propicio para practicar el deporte, también en Hernandarias o Encarnación”, señaló.

Mencionó que el factor que nunca debe faltar en el lugar donde se realice es el viento, además del clima favorable ya que nor­malmente en otros países -en invierno- no se puede practicar por el intenso frío o el congelamiento de las aguas.

“Cuando yo era chico se hacían clínicas, donde los argentinos y los uru­guayos venían a entre­nar porque en nuestro invierno hace calor. El yachting (vela) es una actividad que acá no es muy costosa, pero cuan­do salís del país sí lo es. Si uno quiere un barco nue­vo todos los años se gasta aproximadamente US$ 6 mil al año para compe­tir”, destacó Gayet. 

Aseveró que es un deporte donde se utiliza mucha me­cánica y es 100% ecológico, porque no se utiliza com­bustible.

“Nuestro único mecanismo de movimiento es el viento y la fuerza de uno mismo, se pone en práctica la inteli­gencia también. No es fácil avanzar porque una cosa es tener viento y otra es saber manejarlo, entenderlo y que te sepas mover. Competir en vela utiliza mucho todos los sentido: el oído, la vista y el tacto, porque uno tiene que estar permanente­mente aten­diendo a todas las situaciones climáticas, te­nes que ser lo suficientemente despierto para captarlo y llegar a mejorar tu per­formance”, finalizó el comodoro del Yacht Club Ypacaraí.