Proponen combatir la pobreza capacitando a 8.000 funcionarios públicos

Presentaron proyecto que busca alcanzar a miles de familias.

La pandemia del Covid-19 más que nunca puso en evidencia los niveles de desigualdad que nos impiden avanzar como sociedad. El proyecto de reforma estructural del Estado se impuso en la agenda pública en un momento en que el pueblo urge respuestas rápidas y atención eficiente. Tanto autoridades nacionales como representantes del sector civil trabajarán en conjunto para determinar el nuevo rumbo de la democracia del país. 

“Creo que todos estamos de acuerdo de que hay que eliminar los privilegios y los salarios escandalosos de algunos funcionarios públicos. Sin embargo, me parece que tenemos la brillante oportunidad de ir más allá y proponer una reforma estructural del Estado”, señala Martín Burt, director ejecutivo y fundador de la Fundación Paraguaya.

Burt presentó una propuesta de reforma permanente del Estado que busca “solucionar de raíz” la problemática de pobreza en nuestro país. “Capacitemos a 8.000 funcionarios públicos existentes para que sean extensionistas familiares y sean una ventanilla única de servicios públicos para poder conocer realmente lo que necesita cada hogar”, mencionó. 

La propuesta de la Fundación Paraguaya tiene fundamentos en la experiencia de la organización en la implementación del Semáforo de Eliminación de Pobreza, metodología paraguaya implementada en 28 países del mundo y que ya fue adoptada por otros gobiernos para atacar la problemática de la pobreza. El equipo de la fundación trabaja de cerca con 70.000 familias de todo el país con sus programas de eliminación de pobreza; familias emprendedoras, muchas de ellas del sector más vulnerable y que dependen de sus ingresos cotidianos para salir adelante.

Según el director, debemos trabajar junto al Gobierno en un plan integral que beneficie a todos, pues “las familias más vulnerables del país no pueden esperar”.  Además, manifestó que es un error separar la política económica de la política social. “El mensaje para las familias paraguayas debe ser: quédate en tu casa, que los alimentos están en camino”, refirió. 

De acuerdo a la encuesta de la  Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) al 2019, la población paraguaya considerada en situación de pobreza representa el 23,5% del total de habitantes del país, lo que significa que alrededor de 1.657.000 personas residen en hogares cuyos ingresos per cápita son inferiores al costo de una canasta básica de consumo.

En cuanto a la población en situación de extrema pobreza, también denominada indigente (aquella cuyo ingreso mensual per cápita no logra cubrir el costo de una canasta mínima de consumo alimentario), llega a 284 mil personas aproximadamente, siendo mayor la proporción en el área rural (7,8% de sus habitantes) que en el área urbana (1,8% de la población urbana).