Actualizando los controles financieros

Al marco legal que regula el mundo financiero aún le faltan algunos instrumentos cuya puesta en vigencia se hace necesaria para completar su efectividad.

La salud del sistema financiero debe ser una preocupación constante de las perso­nas y los organismos destinados a cuidarla.

Sabemos las conse­cuencias de cualquier descuido, cuando un aparentemente insig­nificante punto del tejido se suelta y toda la malla se desintegra.

El 15 de este mes se cumplen diez años del colapso la banca Leh­man Brothers, que con 158 años de historia se declaró en quiebra provocando un terremoto financiero que le costó a EE.UU. un estimado de US$ 700.000 millones en valor de mercado, con impacto en todas las economías mundiales.

El diario Expansión recuerda aquella crisis como “la consecuencia de una fatal combinación de intrincadas reglas contables, derivados complejos, avaricia, apalancamiento excesivo y la complacencia de las agencias calificadoras”.

¿Qué se aprendió de aquel “día maldito” como hoy se lo conoce? Para Mario Vergara Talaman­tes, catedrático del Tec­nológico de Monterrey, “el verdadero disparador de la crisis no fue la quiebra de Lehman, sino las pobres prácticas de otorgamiento de crédito en el sector hipotecario”.

Pero sean éstas u otras las razones del hundi­miento de LB, queda claro que la solidez de cada entidad de inter­mediación financiera se basa en el conocimiento, la capacidad, la hones­tidad y la lealtad de sus directivos, accionistas y operadores principales.

También radica, y en no poca medida, en la eficacia de los órganos de control, superintendencia y auditoría que pasen on line una exigente lupa sobre los estados conta­bles, estrategias y toma de riesgos de los interme­diarios que componen la intrincada red financiera.

Al marco legal que regula estas actividades en el país, aún le faltan algunos instrumentos cuya puesta en vigencia se hace imperiosa para completar su efectividad.