Negocio se forja con base en la cultura asiática

Empresa familiar se fortalece luego de 30 años

Las industrias familiares y los emprendimientos manejan casi el 80% de la economía del país.
Actualmente las industrias alimenticias se destacan por los productos sin sellos, sin conservantes e inclusive sin agroquímicos.
Mika Nishijima es una joven ingeniera que heredó y continó con el negocio de sus abuelos, denominada Moyashi, que continúa en el mercado hace más de 30 años. “Me animé a continuar con este negocio familiar porque veo que cada brote de soja, champiñones y alfalfa que producimos es de verdad un alimento muy saludable, con muchos nutrientes y porque es una costumbre que trajimos de Japón, al instalarse la primera colectividad japonesa en Paraguay hace más de 80 años”, señaló Nishijima.
Los brotes de soja tienen un costo de G. 4 mil, los de alfalfa G. 6 mil y los champiñones Portobello G. 24 mil. “A todas las familias, en Moyashi nos pusimos un objetivo que es contribuir en la alimentación, sana y nutritiva de la sociedad paraguaya, estamos incentivando a agregar estos nutritivos componentes alimenticios en la dieta de las familias, que pueden adaptarse a los platos tradicionales como el vori vori, en la salsa de un tallarín, guiso, etc”, indicó la propietaria,Moyashi arrancó con la ayuda de toda la familia a partir de una inversión aproximada de G. 10 millones.

En donde con los años se fueron sumando insumos y maquinarias que hoy día llegan a unos G. 200 millones aproximadamente. La producción anual es de 12 mil kilos “Existe una gran demanda por parte del público que gusta de los alimentos orgánicos. En el caso de los champiñones Porto, importamos aproximadamente 100 kilos cada 15 días y esperamos superar el 20% o más en los próximos meses”, concluyó Nishijima.

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