Pasión por la cerveza lo impulso a crear una fábrica soñada

Ingeniero busca introducirse al mundo cervecero

Camila Casariego Tato

 

Actualmente la ma­yor parte de los productores de cer­vezas artesanales se han dedicado a vender be­bestibles de excelente nivel a la sociedad. Luis Florentín, decidió emprender en el rubro ya que quería formar parte de este novedoso y di­vertido mercado.

El emprendedor comentó que culminó sus estudios universitarios en la Universi­dad Católica de Asunción en donde se recibió de Ingenie­ro Industrial.

Florentín contó también que anteriormente trabajaba con su familia pero que siem­pre quiso emprender algo propio, aunque no estaba seguro el rubro específico de negocio y eso lo impulsó a investigar; de esta manera fusionando la pasión que te­nía y lo mucho que le gustaba la cerveza, decidió dedicarse a la fabricación de las mismas de forma artesanal.

“Con esfuerzo y ayuda de familiares y amigos nació lo que hoy es Jaslaft, de­cidí ponerle este nombre porque la cerveza se ela­boró por primera vez en J. Augusto Saldivar y tam­bién por mis iniciales”, indicó.

Es clave resaltar que Florentín diseñó las ollas y todo el sistema de producción, esto requirió de una inversión de aproximadamente G. 120 millones.

Jaslaft cuenta solo con un tipo de cerveza artesanal, la Pale Ale, de un estilo ameri­cano.

“Tengo planes para próxima­mente contar con más opcio­nes, por ahora me enfoqué en Pale Ale, y me encantaría que este sea el producto es­trella de la marca”, aseguró.

Hoy este chopp de cerveza la encontras en Ñande Bar con el costo de G. 14 mil y en Beerhouse a G. 15mil.

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