Telefonista furiosa abre debate sobre gestión de cobranza

Días atrás salía a la luz un caso de maltrato por parte de una telefonista de Inver­fin a un deudor, mediante un audio que fue rápida­mente viralizado causando un gran revuelo entre los internautas.

Este caso llevó a muchas personas a cuestionarse ¿cuáles son los límites que deberían ser dispuestos por una empresa en el proceso de cobranza?

El diario 5días en comu­nicación con Edward Arca, director del Centro de Aten­ción al Deudor, consultó acera de los puntos que deben ser tenidos en cuenta ante este tipo de situacio­nes.

PROCEDIMIENTO

El mismo indica que el procedimiento normal de cobranza se da a través de dos vías. La primera es la pre judicial, que abarca las llamada de notificación del pago de la deuda y la segunda es la que se pro­cede de manera judicial a través de una demanda que posibilita el embargo del sueldo hasta un 25% según conforme a lo que dice la Ley Laboral, así también recalca que la Constitución Nacional prohíbe la pri­sión por deudas e insta a la ciudadanía a no dejarse engañar a través de meca­nismos extorsivos.

“La demanda judicial debe ser notificada por un funcionario judicial, de­bidamente identificado”. La demanda a su vez, debe ser presentada ante un juez competente y llevar el membrete del Poder Judi­cial.

El directivo menciona que el problema es mucho más complejo, ya que una oferta masiva en el mercado con­jugado con poca educación financiera deriva en un sobreendeudamiento que constituye tan sólo el inicio de los problemas.

ANÁLISIS DE LOS CRÉDITOS

Por su parte Gloria Maldonado, Manager Ejecutiva del Grupo GM comenta que el proceso de las cobranzas se inicia mucho antes, con una correcta conformación de recursos para el análisis de los créditos. “Una vez otorgado el crédito, la cobranza preventiva es aquella que monitorea y recuerda al cliente la deuda contraída, con plazo y monto y sugiere las alternativas y facilidades de pago que posee la compañía para los efectos”.

La profesional indica que otras etapas de reclamo son: en el día del vencimiento, a los 7, 15, 22, 30, 45, 60, 70 días y así sucesivamente se van sumando procesos, gastos de cobranzas, intereses, hasta llegar a los prejudiciales. Donde aún en esta etapa se le indica al cliente los riesgos y contratiempos en que se van incurriendo. “Una empresa debe diseñar alternativas en los primeros 60 días de tal forma a asegurar el capital, los intereses y por sobre todo cuidar su reputación y marca. Esto es un intangible tan valioso tal vez más que el préstamo que intentamos cobrar. Como vemos en el caso que sirve de ejemplo”, puntualiza.

Un buen análisis, cobranza preventiva, monitoreo y procedimientos por etapas y alternativas dentro de los 60 días, alta capacidad de negociación por tramos de Mora, prejudiciales y judicialización de la deuda es la última instancia concluye Maldonado.