¿COMO PROTEGERSE DE LOS PASIVOS OCULTOS AL COMPRAR EMPRESAS?

 

Mauricio Salgueiro, Abogado, LL.M. Columbia Law School.

Contacto: [email protected] – Abogado Asociado.

 

Supongamos que compramos un vehículo usado, antes de cerrar el trato lo llevamos al taller para verificar que esté en buenas condiciones. Alternativamente, podemos obviar este paso, pero generalmente querríamos que el vendedor nos ofrezca algún tipo de garantía en caso de que el vehículo no funcione como lo esperábamos.

Lo mismo ocurre al comprar una empresa. Es difícil conocer todo lo que sucedió antes de comprarla, y, en consecuencia, conocer todos los pasivos firmes o contingentes de la misma. Al igual que con el vehículo, llevamos la empresa al “taller” y contratamos auditores y/o abogados para que puedan verificarla. Alternativamente, podemos comprar la empresa sin revisar el trasfondo de la misma, pero exigiríamos algún tipo de garantía al vendedor. Esto en caso de que nos veamos forzados a desembolsar dinero como resultado de pasivos que no se conocían al momento de cerrar la transacción (“pasivos ocultos”).

Que tan resguardados estamos contra pasivos ocultos dependerá de cómo se estructure la transacción. Típicamente la compra de empresas se estructura en forma de, (i) una compraventa de acciones en la sociedad, o (ii) una compraventa de activos. A su vez, la compraventa de activos puede darse en varias formas, pero las más comunes son lo que llamamos (a.) un carve-out, o (b.) una transferencia de establecimiento comercial.

Una compraventa de acciones implica volvernos dueños en la empresa y asumirla con todos sus activos y pasivos. Mientras tanto, una compraventa de activos implica solo comprar aquellos activos que son de nuestro interés, dejando de lado los pasivos de la empresa. La compraventa de activos a través de un carve-out significa crear una empresa nueva sin pasivos, que asumirá la propiedad de los activos deseados, en la cual compraremos acciones. Por otro lado, la transferencia de establecimiento comercial significa una transferencia directa de los activos al comprador, conforme a un proceso regulado por la Ley. La principal diferencia entre estos dos últimos es que en la transferencia de establecimiento comercial existe la obligación de cumplir con ciertas formalidades de publicidad en beneficio de los acreedores, conforme es establecido en la Ley.

La capacidad que tengamos para identificar estos pasivos ocultos y estructurar las transacciones de manera eficiente (para evitar demoras y procesos innecesarios, pero aun así protegernos), podrá ser el factor determinante entre un negocio exitoso y una bomba de tiempo. En conclusión, si tenemos presente las implicancias de cada tipo de estructura al negociar la compra de una empresa, sabremos de ante mano que viable puede ser llevar adelante el negocio y como protegernos ante los pasivos ocultos.

También podría gustarte Más del autor