Cuidados a tener en cuenta con la audición de los más pequeños

Los cuidados que se le preste al recién nacido en su primer año de vida son fun­damentales, del mismo de­penderán muchos aspectos que determinarán su futuro, tanto de su personalidad como de sus cualidades fí­sicas, como así también sus defensas frente a algunas enfermedades.

Una de las partes del cuer­po de un bebé que requie­ren mucha atención son los oídos, ya que les permite absorber todo tipo de infor­mación sobre el mundo que los rodea.

Asimismo, la audición también les permite desa­rrollar el lenguaje y esti­mula el desarrollo de su ce­rebro. Motivo por el cuál es esencial identificar y tratar a tiempo cualquier tipo de problema de audición.

PUNTO DE PARTIDA

La Fonoaudióloga Teresita Mansilla, refirió que dado que un bebé aún antes de nacer puede reaccionar a estímulos auditivos de de­terminada intensidad, es difícil hablar de un mo­mento cronológico exacto y considerarlo como el punto de partida para iniciar la sospecha de que algo no funciona bien.

“Desde el mismo momento del nacimiento, una mamá ya puede advertir respuestas en su bebé que le indiquen que está reaccionando a es­tímulos auditivos. Cambios en la intensidad del llanto, en el ritmo de la succión, y movimientos reflejos que ocurren ante la presencia de un sonido serán indicadores importantes de que un bebé está escuchando, o reaccio­nando a los sonidos”.

CUIDADOS

Por otra parte, señaló que durante el primer mes de vida, la mamá fundamen­talmente debe estar atenta a descubrir la primera de las habilidades auditivas, que es la de detectar los sonidos, no solo aquellos que ocurren en el ambiente, sino los del habla.

El habla también es un sonido y está cargada de cualidades acústicas. De­sarrollar esta habilidad es fundamental y precede a las siguientes, que son ha­bilidades más superiores y que tienen que ver con la in­terpretación y el reconoci­miento de esos sonidos. Este es el punto donde se apoya el desarrollo del lenguaje.

DIAGNÓSTICO

Los diagnósticos de pérdi­da auditiva son muy varia­dos. Van desde problemas leves hasta muy graves, por lo tanto las intervenciones son también diferentes. Hay problemas que afectan al oído externo y medio, y la solución es estrictamente médica.

“Hay otros problemas que afectan al oído interno, y que si bien no tienen solución con tratamientos médicos, estos pueden ser tratados con amplificación protésica, o implantes cocleares en los casos de pérdidas auditivas severas”, expresó la profe­sional.

Pero, en el caso de los ni­ños, no solo hay que estar atento a la audición, si no al desarrollo en general. La audición es la puerta de entrada al desarrollo del lenguaje.

Razón por la cual deter­minar el diagnóstico con un equipo multidisciplinario lo más tempranamente posi­ble es fundamental.

AYUDA PROFESIONAL

Cuando surgen las dudas acerca de la calidad de las respuestas del bebé, la fo­noaudióloga recomienda consultar inmediatamente con su pediatra.

“Hoy en día existen prue­bas objetivas, no invasivas, que pueden realizarse desde las primeras horas de naci­do el bebé, que nos indican acerca de la integridad del sistema auditivo. Estas son las Otoemisiones Acústicas. Si bien no nos informa en términos de cantidad acerca de la audición, el hecho de que un bebé no pase la prue­ba es un indicio o una alerta para empezar a observar e investigar con mayor pro­fundidad el estado auditivo de esa criatura”.

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