De la adversidad a explotar su talento creando brillosos atuendos artísticos

Una de las mayores for­talezas de un emprendi­miento de negocio es el talento como condimen­to perfecto de la pasión.

La combinación de am­bas fortalezas puede re­sultar en una empresa de éxito que crezca de manera sostenida, como lo es Belser Atuendos, la marca que Perla Ser­vián creó empleando sus habilidades manuales a partir de su experiencia en el bordado de prendas a puro brillo de cristales.

Belser se dedica a la creación de atuendos de danza, bordados de ves­tidos, accesorios, trajes de baños, pero principal­mente bikinis de com­petencia fitness, según comentó la emprende­dora. “Los bordados son hechos a mano, colocó una por una cada pieza de cristal”, resaltó.

INICIOS
Perla, recibida de baila­rina profesional, recorrió el mundo demostrando sus destrezas como tal dentro de un crucero, hasta establecerse nue­vamente en el país para enseñar en colegios y academias. Durante ese tiempo recibió su título de nutricionista, hasta que nació la oportunidad de iniciar un ne­gocio propio. “Renuncié a to­dos esos traba­jos para aceptar otro que no se pudo dar, y así decidí empren­der mi propio negocio”, comentó Perla.

En el 2015 se avizoraba la oportunidad de un gran trabajo que finalmente no resultó como ella es­peraba. “No podía quedar me de brazos cruzados, tenía que seguir adelan­te. Desde pequeña crecí entre joyas con mi papá joyero y hermosos ves­tidos de mi mamá que es modista y modelista de alta costu­ra”, detalló.

Perla desde niña bordó sus trajes artísticos, observando atentamente los trajes de atuendos que admiraba en cada evento artístico que presenciaba en el exterior.

“Pensé que yo podía hacer eso en mi país”. Lo que vino después de la idea ya es historia. Hoy son cinco personas las que se encargan de armar estos delicados trajes con un distinguido toque de glamour.

PRECIOS
Los precios de sus atuendos parten de los G. 450.000 hasta los G. 2.500.000 o más incluso, dependiendo de la de­manda del trabajo soli­citado. “Los precios van de acuerdo a la cantidad de cristales y al borda­do. Todo depende de la cantidad de cristales, diseño de bordado, tipo de cristal, y otras cosas”, recalcó.

“Por más mala que pa­rezca una experiencia no hay que rendirse y sobre todo perseverar. Deben encontrar algo que realmente les guste y les apasione tanto que el trabajo no se sienta”, añadió Perla como men­saje a aquellos que quie­ran emprender.

 

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