Desigualdad no baja

Paraguay mantiene su mala distribución de los ingresos. Durante el gobierno pasado el avance fue minoritario.

Sara Ayala

@saruayala

El coeficiente de Gini, que mide cuán desigual es una sociedad, es de 0,488 en el 2017, según la Dirección General de Esta­dística, Encuestas y Censos.

Al inicio del gobierno de Horacio Cartes, en el 2013, el indicador llegaba a los 0,482. Mientras que en el 2014 el coeficiente llegó a los 0,511, y en el 2015 fue de 0,478.

Rene Jara, director de Análisis Económicos de la Secretaría Técnica de Pla­nificación (STP) manifestó que se observó una reduc­ción en comparación al año anterio, no importante pero que acentúa una diferencia.

“El crecimiento económico en el país tiene su efecto, la reducción es lenta”, señaló. Resaltó la incidencia de los programas sociales en la disminución de las des­igualdades.

“Los programas tienen su efecto, pero deberíamos de hacer más hincapié en estos”.

MALA DISTRIBUCIÓN

La desigualdad todavía es un desafío del gobierno entrante, algo que Mario Abdo heredó de su antece­sor. El gobierno de Cartes se destacó porque la riqueza no fue distribuida de forma equitativa.

“Durante el gobierno de Cartes la política social fracasó, Marito debe tener cuidado en no co­meter el mismo error”, expresó Martin Burt, di­rector general de la Fun­dación Paraguaya.

Por otro lado, Fernando Duarte, Director de Vivien­da y Habitat para Latinoa­mérica en Techo dijo que la cantidad de personas en situación de pobreza, medida por ingresos ha dis­minuido un poco, cuando la desigualdad aumenta. Quiere decir que a nivel so­cial hay fragmentación, hay personas que están gastan­do más y por otro lado hay personas que están tenien­do menos ingresos”.

Actualmente unas 1.810.000 personas viven en la pobreza según la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Cen­sos (DGEEC), y deben de sobrevivir con menos de G. 664.297 al mes.

Sobre el punto, Burt co­mentó que la prosperidad de la que tanto se habló, no es compartida.

“Hay una desigualdad, el crecimiento económico se convierta en alivio, pero la prosperidad no es compar­tida como debería”, explicó. En el área rural es donde esa diferencia es más pro­nunciada, según Burt.

En estos últimos tiempos la migración del área rural a la urbana va aumentando, y es ahí donde surge el pro­blema.

“Los asentamientos pre­carios son las mayores muestras de desigual­dad, donde no tienen ser­vicios, viven con mucha precariedad y otros tipos de dificultades sociales, se tiene que llegar a pro­veer infraestructura en todos los asentamientos de las ciudades”, aseguró Fernando Duarte.

El coeficiente Gini mide el nivel de concentración que existe en la distribución de los ingresos en la población.

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