El futuro al alcance de un enchufe

Ventajas de la nueva era

David Chamorro
@_davidchamorro

Históricamente, los primeros rodados que circularon en el mundo de forma independiente y con motor, fueron los vehículos eléctricos. Aportando gran­des ventajas y bondades se impusieron hasta la dé­cada de los 30, cuando las limitaciones tecnológicas imposibilitaron superar las facilidades que un móvil a combustión ofrecía.

Ya en la década de los 90, mencionó Sergio Veláz­quez, Gerente General de Baic en Paraguay, “junto con la preocupación cre­ciente del nivel de conta­minación en el mundo, se firmaron unos convenios en pos de la búsqueda de energías renovables al­ternativas para diversos ámbitos, entre ellos, el rubro automotriz”.

NECESIDAD
El profesional hizo mención del renacimiento de los autos eléctricos, dando pie  a una nueva era que llegó para quedarse. “El Estado de California, en los Estados Unidos, puso una reglamen­tación específica en cuanto vehículos eléctricos, forzan­do a las marcas americanas  a buscar alternativas que no generen contaminación am­biental. Así, se desempolvó el proyecto de autos eléc­tricos de hace 60 años y se empezó desde cero”, acotó.

VIRTUDES
El sustancial motivo por el cual esta nueva generación de rodados eléctricos se im­pone radica en sus ventajas. Velázquez indicó que “el hecho de emitir cero conta­minantes, versus el nivel de contaminación que generan los autos a combustión es el principal diferencial. El segundo punto es el ruido: no existe contaminación sonora, haciendo incluso más confortable la conduc­ción.

Tercer punto: el nivel de ahorro; si bien es cierto que el auto eléctrico cuesta más que uno convencional, el primero con una carga de batería (que puede rondar los G. 11 mil o G. 16 mil) rinde unos 200 o 360 kilómetros, versus un vehículo a com­bustión que para un trayecto de 200 kilómetros necesita­ría una carga de combustible por un valor de G. 250 mil, aproximadamente”. El aho­rro puede llegar a un 90% en materia de movilidad con uno eléctrico, detalló.

MANTENIMIENTO
El directivo también aseguró que se da un 70% de reduc­ción en los costos de mante­nimiento, ya que la frecuen­cia de chequeo no se da cada 5 mil kilómetros (como en el móvil convencional), sino que -dependiendo de la mar­ca y modelo- sucede cada 20 mil kilómetros. “Las piezas, por su parte, son significati­vamente menores -en canti­dad- al auto de combustión. Uno convencional posee más de 3000 partes en pro­medio), mientras que uno eléctrico cuenta con menos de 100 piezas, haciendo así todo más sencillo con el uso de un vehículo eléctrico, como los que Baic traerá al país próximamente”, mani­festó.

CARGA
El gerente hizo destaque al hecho de poder conectar el cargador del rodado en cualquier tomacorrientes, “siempre que exista una instalación estable, con ca­ble a tierra, ya que el equipo requiere de un sistema con todos los componentes ade­cuados”, finalizó.

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