El reto de mejorar la salud pública en los próximos 5 años

POR MCS
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El gobierno entrante se enfrentará a diversos desafíos durante los próximos 5 años, entre los cuales se pueden citar a las deficiencias relacionadas a los servicios de salud pública nacional. Un sistema de salud como el nuestro, con limitaciones e ineficiencias, tiene un significativo impacto en la economía, ya que la falta de cobertura médica, incide no solo en la salud, sino en la capacidad de generación de recursos de la población, principalmente en la de los sectores más vulnerables.
La salud pública, presenta grandes falencias estructurales, que requieren de una urgente atención.

LA NECESIDAD DE MAYOR CALIDAD EN LA ATENCIÓN PÚBLICA
En el año 2017, solo el 26,76% de la población del país registró cobertura de algún seguro médico, ya sea del IPS o de otra institución. En las zonas rurales, el alcance es mucho menor pues solo el 14% de los habitantes cuenta con algún tipo de seguro.

Por otro lado, aunque las Unidades de Salud de la Familia demuestran una tendencia creciente en los últimos años, llegando a las 800 en el 2016, aún queda 30% de la población nacional sin acceso a un servicio de salud. Según la Cepal, el país registró uno de los más elevados niveles de gasto de bolsillo de América del Sur, dato que saca a la luz la insuficiencia de la atención pública. Entre otras falencias de este sector, que implican un fuerte descontento social, se pueden citar a la limitada capacidad de atención calificada, la falta de medicamentos y las carencias en cuanto a infraestructura que repercuten en la calidad de vida, principalmente, de la población más pobre.

Los mencionados problemas que presentan estos servicios, afectan a la toma de decisiones y a los ingresos personales de diversas maneras. Al no tener un sistema eficiente que atenúe las afecciones que aquejan a los habitantes del país, las enfermedades requieren un tiempo de inacción en detrimento de las horas trabajadas, lo que incide en la generación de ingresos de los habitantes, y en los niveles del gasto de los mismos en otros sectores económicos, frenando al dinamismo general de la economía.
Por otro lado, la falta de medicamentos o de gratuidad en determinados servicios de salud, ante un infortunio que requiera de atención médica, implican incurrir en gastos, en ocasiones sumamente altos, que repercuten en los niveles de desembolsos en otros bienes y servicios.
Además, falencias en cuanto a infraestructura, llevan a un gran número de paraguayos a buscar atención médica en el extranjero.

LOS RECURSOS DE LA SALUD
Estas deficiencias tienen en parte su origen en los limitados recursos públicos destinados a lasalud en Paraguay. Según el Presupuesto General de la Nación 2018, G. 9,1 billones serán destinados al servicio socialde salud en el presente año, lo que equivale al 12,4% del total del presupuesto. Datos del InformePulso Social del BID indican que el gasto público en salud del Paraguay tuvo una participación de2,7% en el PIB en el año 2015, mientras que el promedio de América Latina y el Caribe se ubicó en3,4%, demostrando la menor relevancia que se otorgó al sector en comparación a los vecinos. Enpaíses como Brasil y Chile, se registraron gastos públicos en salud de 5,1 y 4,4% del PIB.
Para el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social fueron asignados G. 4,8 billones en el PGN 2018, al mes de julio el 16,4% de los salarios del sector público fueron dirigidos al personal de salud. La cantidad de cargos para el MSPBS pasó de 27.768 en el 2017 a 29.590 en el 2018, siendo las variaciones de 2.472 cargos más en el personal de blanco y una caída de 650 cargos en el personal administrativo.
A pesar de ello, habría que tener presente, entre otras cuestiones, que según la OMS el país registró las mayores tasas de mortalidad por enfermedades isquémicas del corazón, enfermedades cardiovasculares y diabetes mellitus de todo el Cono Sur, lo que demuestra que los recursos destinados a la salud pública no son utilizados eficientemente como para atender las necesidades de la población.
CONCENTRAR ESFUERZOS HACIA LA MEJORA EN LA CALIDAD Y COBERTURA
El Balance General de la Gestión Pública del 2017 señala que en los últimos años se generaron mejorías en algunos indicadores, pero que no se observan avances suficientes en enfermedades como la fiebre amarilla, leishmaniasis, hantavirus y el cólera, mientras que el dengue es considerado una enfermedad endémica-epidémica. En el presente año se volvieron a registrar defunciones como consecuencia del dengue y según la OMS, en el 2016, el país registró la mayor cantidad de casos de toda la región.
Los datos presentados hablan de la urgente necesidad de mejorar la salud pública en el país. Con el fin de impulsar mejoras en los indicadores, el gobierno entrante deberá orientar esfuerzos en atender los Lineamientos de Políticas de Salud establecidos por el actual gobierno, que no han sido aún atendidos eficientemente en su totalidad. Estas políticas incluyen el fortalecimiento de la salud maternoinfantil, de la atención en el nivel de alta complejidad de todas las especialidades médicas, de la prevención, de la atención del adulto mayor y de la atención a la salud mental y las adicciones.
A nivel nacional, el 26,4% de la población vive en situación de pobreza y el 4,41% en pobreza extrema. Un sistema eficiente de servicios públicos de salud, puede mejorar la calidad de vida de las personas más necesitadas, tanto en los indicadores referidos a la salud como en los socio-económicos, esto considerando que una buena salud implica una mayor capacidad de generación de ingresos para una vida digna.

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