¿Es el Paraguay un país con intolerancia a la deuda? (Parte I)

Diego Duarte

CADEP

La expresión “intolerancia a la deuda” (debt intolerance) ha sido introducida por los renombrados economistas Reinhard, Rogoff y Savastano en una divulgación académica del año 2003, que luego ha tenido secuelas en otras publicaciones a lo largo de los últimos años, particularmente en una de los mismos autores del año 2009. Se la define como la extrema presión que países emergentes podrían experimentar por causa de la deuda pública, aún cuando ésta se encuentre en niveles que parecerían sencillos de manejar. Haciendo una analogía, sería como presentar intolerancia a la lactosa.
En otras palabras, una mayor intolerancia a la deuda implicaría una acumulación de factores que conducirían a un país a la cesación de pagos, inclusive cuando la proporción de deuda con relación al Producto Nacional Bruto (PNB) o Producto Interno Bruto (PIB) sea relativamente baja. Por el contrario, países con cuasi tolerancia a la deuda, o menor intolerancia a la deuda, verían mejoradas sus probabilidades de cumplir con sus obligaciones.
Dado el intenso debate suscitado en el Paraguay en torno al crecimiento de la deuda pública en los últimos años y su sostenibilidad en el tiempo, nos parece oportuno contribuir puntos de vista diferentes a la discusión.
¿Es el Paraguay un país con intolerancia a la deuda que, por lo tanto, puede ver comprometida su capacidad de pago en un determinado momento? A continuación intentaremos responder esta pregunta utilizando ciertos parámetros de la “intolerancia a la deuda”, pero sin el rigor metodológico de los estudios mencionados:
a) El 19,4% de los países de ingresos medios que se declararon en cesación de pagos durante el periodo 1970 – 2008 lo hicieron con ratios de deuda externa menores al 40% del PNB. En tanto que el 32,3% lo hizo con ratios de deuda externa entre el 41% y 60%. Es decir, el 50% de las suspensiones o reprogramaciones de pagos se realizaron con proporciones de deuda externa/PNB inferiores al 60%, que a priori parecían manejables.
Para colocarlo en perspectiva, cuando el Paraguay entró en cesación selectiva de pagos (algunos compromisos los pagaba y otros no) entre los años 2002 y 2003, la relación deuda pública /PIB se mantenía en niveles aparentemente manejables de entre 35% y 45%, pero en un contexto donde la economía paraguaya era más pequeña y menos diversificada, con un sistema financiero debilitado, tasas de inflación en torno al 12% y 15% y expuesta a los vaivenes económicos de los países vecinos, en especial de la Argentina de aquellos años.
Los estudios remarcan que, en muchos casos, las situaciones de cesación de pagos devienen de periodos con alta inflación como consecuencia de serios desequilibrios fiscales y monetarios.
b) De acuerdo con la misma publicación, cuando la Argentina y el Brasil declararon la moratoria de sus deudas en los años 2001 y 1983, respectivamente, el primer país lo hizo con un ratio deuda/PNB del 50,8% y el segundo con 50,1%.
c) Actualmente, la relación deuda pública/PIB del Paraguay se encuentra en alrededor del 23%, dentro del umbral del 15% al 35% (deuda externa/PNB) que el estudio señala como zona relativamente segura; pero enmarcada en una economía de mayor tamaño, que ha crecido a pesar de la caída de los precios de los commodities y de las fuertes desaceleraciones de las economías vecinas, con inflación baja y controlada y con un sistema financiero tradicional que se encuentra en mejor posición que 15 años atrás.

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